|
Salto al retablo
Andrés
D. Abreu
Un
festival es siempre un momento de salto y desarrollo; la existencia
del Taller, evidencia del papel protagónico de la provincia matancera
en el trabajo del teatro para niños, la reconstrucción de la sala
Papalote, un acto de justicia con René Fernández y su compañía,
que desde hace diez años y de forma bienal, organizan este singular
evento de titiriteros. Su comienzo en la calle fue una demostración
de la vitalidad de este espacio para cualquier manifestación
artística por sus exigencias de comunicación eficaz y respuesta del
público.
De esto y de otros asuntos
escénicos hablaba con el respetable teatrista callejero Albio Paz
mientras se inauguraba en la ciudad de Matanzas el 6to. Taller
Internacional de Títeres. Muñecos, zanqueros, payasos, artistas
circenses, teatristas y bailarines animaban el amplio retablo de
Daoiz, La calle de los títeres, un proyecto cultural de Teatro
Papalote que ya anda por siete años de existencia todos los últimos
domingos de cada mes.
Mascota emblemática
del grupo Papalote.
Así comenzó el Taller
del 2004 y así cerrará el próximo domingo, pero entre calle y calle
mucho se está viendo y hablando del mundo de los títeres.
Para esta edición la
dramaturgia es el tema central del evento teórico y Freddy Artiles
trabaja con un grupo de jóvenes interesados en llevar historias De
la literatura al retablo, taller que espera llegar a feliz
término con algunos textos literarios convertidos en sintéticos y
activos textos dramáticos, mientras por salas, parques, escuelas y
otros improvisados escenarios otras puestas en escena prueban su
eficiencia ante cientos de niños y adultos.
Otra vez Caperucita y
el lobo, en versión de René Fernández y por Teatro Papalote, Sancho
Panza en la insula Barataria, retomado en la escritura de
Alejandro Casona y Esther Suárez, por Teatro Guiñol de Holguín, y Pelusín
y los pájaros, de Dora Alonso en montaje de Teatro de las
Estaciones, son algunos ejemplos de clásicos literarios llevados al
contexto titiritero. Otras agrupaciones como La Salamandra (Ciudad de
La Habana), El Retablo (Cienfuegos) y Teatro Guiñol de Guantánamo
presentan Media naranja, Boribón, el osito de peluche,
y Opalín y el diablo, textos escritos directamente para el
retablo. Sobre esta particular manera de crear ofreció una charla el
director y mascarero francés Jean Marie Binoche, quien luego de su
espectáculo La venganza de las margaritas, se unió a la
actriz mexicana Adriana Dush para hablar del montaje de esta pieza y
de la confección de sus máscaras.
|