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INIFAT y la sabiduría de 100 años
WALKIRIA FIGUEROA
ENRÍQUEZ
El Instituto Nacional de
Investigaciones Fundamentales en Agricultura Tropical Alejandro de
Humboldt (INIFAT) llega a sus 100 años de vida con una valiosa hoja
de servicios que van desde el control biológico de plagas hasta la
obtención de 50 variedades de hortalizas (32 están generalizadas
en todo el país), granos de altos rendimientos y el desarrollo de
tecnologías para la producción de semillas.
Esta institución, la
más antigua de su tipo en el país, fundada en 1904, ocupa desde
entonces las edificaciones que albergaron a los soldados españoles
para su aclimatación a la Isla y una escuela de oficios para niños
huérfanos, hasta que pasó a ser sede del primer centro de
investigación de la rama agropecuaria en Cuba.
El laboratorio de Biotecnología Vegetal trabaja fundamentalmente en la propagación de especies hortícolas.
Luego del triunfo de la
Revolución esta institución recibió la atención que merecía su
larga y útil trayectoria. Buena parte del tiempo de estudios y los
recursos se dedicó a la evaluación de enfermedades y plagas, los
métodos para su enfrentamiento, y la elaboración y aplicación de
biofertilizantes y bioestimuladores.
En la actualidad,
explica su director, doctor Adolfo Rodríguez Nodals, el INIFAT
labora por aumentar la producción de alimentos en lo fundamental
mediante el Movimiento Nacional de la Agricultura Urbana, que se
desarrolla en las ciudades y sus periferias desde 1994, y contribuye
cada año en mayor medida a resolver los problemas alimentarios.
En su Archivo Histórico
existen documentos únicos que revelan la historia de especies
descubiertas por estudiosos cubanos, y valiosos datos técnicos;
Biblioteca Especializada enriquecida por colecciones que datan de
los siglos XIX y XX , y dispone, además, de un cepario (colección)
de más de 6 000 muestras de hongos, de ellos 470 inéditos para la
ciencia, y 35 nuevos géneros.
ENCUENTRO CON LA
HISTORIA
El doctor Rafael
Martínez Viera, jefe del departamento de Biotecnología, siente
orgullo por la historia de la entidad a la cual dedica todo su
saber.
—¿Por
qué surge la institución?
"Se
funda como Estación Central Agronómica en Santiago de las Vegas, y
su finalidad era sacar de la ruina a la agricultura cubana sometida
a la explotación ininterrumpida de sus suelos y al avasallador
monocultivo.
"A
los pocos años cambió su nombre por el de Estación Experimental
Agronómica. En 1974 moderniza sus concepciones y se transforma en
el actual INIFAT, pero siempre con igual propósito: lograr el
bienestar agrícola.
"Talentosos
hombres de mentalidad progresista y visión de futuro transitaron
por la institución: Juan Tomás Roig y Mesa, Julián Acuña Galé,
Mario Calvino, Stephen C. Bruner, Patricio Cardín y Gonzalo
Martínez-Fortún, entre otros."
—¿Cuál
es el legado científico de estos sabios?
"Los
testimonios reflejan que el Instituto ha realizado investigaciones
que aun al paso del tiempo constituyen fundamentos de las
principales ramas de la agricultura cubana.
"Bajo
su guía se recuperó la variedad de semilla havanensis, base
genética del tabaco negro de Cuba, que ya en 1913 estaba
depauperado. En igual época introdujeron variedades de caña
resistentes para enfrentar la enfermedad conocida como Mosaico, que
por entonces aniquilaba las plantaciones y amenazaba con desaparecer
la industria azucarera."
Desde sus inicios la
Revolución creó las bases para aprovechar al máximo los
resultados del centro dedicados a la Agronomía, Genética y
Fisiología Vegetal. En el potencial científico de la entidad
aparecen 48 Doctores y 27 Masters en Ciencias, quienes imparten
cursos nacionales e internacionales. Han sido acreedores de
numerosos premios y distinciones, entre los que se destacan los
otorgados por la Academia de Ciencias, la Central de Trabajadores de
Cuba y el Fórum de Ciencia y Técnica.
Al cumplirse este
primero de abril un siglo de creada la Institución, su colectivo se
enorgullece de la herencia científica que hoy defienden. La
historia del INIFAT es la de la agricultura cubana y de los hombres
unidos a ella como árboles a la tierra. |