WASHINGTON, 1 de abril (PL). —
Antes de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados
Unidos, la Casa Blanca desestimó como verdadera amenaza las
acciones de grupos terroristas y se centró en articular la defensa
antimisil, revela hoy el diario The Washington Post.
Según el rotativo, tal conclusión
se desprende del discurso que debía pronunciar el día de los
ataques la asesora de Seguridad Nacional, Condoleezza Rice, cuyo
texto sólo resaltaba la necesidad de desarrollar el escudo de
defensa antimisil pregonado por el presidente George W. Bush, sin
hacer referencia a Al Qaeda.
El 11 de septiembre de 2001, Rice
tenía previsto esbozar la política de la Administración, según
la cual "la verdadera amenaza contra Estados Unidos era un
ataque con misiles y no las acciones terroristas de fundamentalistas
islámicos", asegura el diario.
De acuerdo con el cotidiano, el
texto, que nunca fue publicado, "da una idea exacta de cuál
era la manera de pensar del Ejecutivo el mismo día en que Estados
Unidos fue blanco del más devastador ataque desde que fuera
bombardeada en 1941 la base Pearl Harbor".
El discurso estaba dirigido a
promover la supuesta necesidad del escudo de defensa antimisil como
parte de la estrategia de seguridad nacional defendida por el
binomio Bush-Rice.
"En su contenido no mencionaba a
Al Qaeda, ni Osama bin Laden, ni a los grupos extremistas
islámicos", dijo al Post un funcionario que tuvo acceso al
texto.
La alocución de Condoleezza Rice fue
pospuesta como consecuencia del caos generado ese día a raíz de
los atentados, sin embargo su esencia fue utilizada en otras
declaraciones de la Administración, para referirse a naciones
consideradas villanas por Washington, como Iraq, a la cual se
acusaba de utilizar armas de exterminio masivo.
"El texto también tenía
implícita críticas al gobierno del ex presidente William Clinton,
por no haber hecho lo suficiente para contrarrestar una amenaza real
con misiles de largo alcance", aseguró la fuente citada por el
diario.
"La pregunta de si la
Administración estuvo realmente centrada en la amenaza terrorista
antes del 11 de septiembre es vital para la actual tormenta
política", tomando en consideración que el panel que
investiga si fue posible evitar los ataques escuchará el testimonio
de Rice la próxima semana.
En días recientes, el ex asesor de
lucha contra el terrorismo del presidente Bush, Richard Clarke,
denunció ante esa comisión que la Casa Blanca no hizo lo
suficiente para contrarrestar el terrorismo y se centró en las
supuestas amenazas que representaba Iraq.
Según Clarke, al día siguiente de
los atentados contra las Torres Gemelas y el Pentágono, Bush le
insistió en encontrar un vínculo entre Iraq y Al Qaeda, como
recurso para convencer a la opinión pública de la necesidad de
acabar por la fuerza con el gobierno de Saddam Hussein.