Crearán firma chino-cubana para producir bioplaguicidas

BEIJING, 1 de abril (PL). — Cuba y China firmaron un acuerdo para constituir una empresa mixta para producir y comercializar bioplaguicidas y biorrodenticidas de origen cubano en el gigante asiático, informaron hoy fuentes cercanas al proyecto.

El compromiso fue suscrito por el Grupo Empresarial de Laboratorios Farmacéuticos (LABIOFAM), de Cuba, y la empresa Suntime International, de la Región Autónoma de Xinjiang, en el noroeste de China, donde será construida la planta productora.

El documento suscrito incluye también la importación para su comercialización en este país de esos productos biológicos creados por científicos y técnicos de LABIOFAM, hasta que esté concluida la construcción de la planta productora en Xinjiang.

Asimismo, está prevista la firma de un acuerdo similar en Cuba, el próximo mes de mayo, para la creación de una empresa mixta, con iguales propósitos en la mayor de las Antillas, según explicó a Prensa Latina, José Antonio Fraga Castro, presidente de la firma cubana.

La empresa mixta en China se edificará en un gran parque tecnológico que desarrolla actualmente el Cuerpo Militar de Construcción y Producción de Xinjiang, al cual pertenece Suntime International.

Según el proyecto inicial, cuyo cronograma de ejecución ya fue aprobado, se prevé que esa planta tenga una capacidad de producción de tres mil toneladas de biolarvicidas y una tonelada de biorrodenticidas al año.

Al introducir en China la tecnología cubana para la elaboración de esos productos, se aspira a mejorar el medio ambiente, la agricultura y la infraestructura de salud de este país, que ha registrado varias epidemias en los últimos tiempos, con importantes daños materiales y humanos.

LABIOFAM produce y exporta desde hace casi una década plaguicidas biológicos para combatir a los vectores de enfermedades tales como la malaria, el dengue, la leptospirosis, la peste bubónica y otras enfermedades trasmitidas por mosquitos, con buenos resultados en varios continentes.

Entre las ventajas de esos productos se destaca en primer lugar que no dañan el medio ambiente, porque se biodegradan, y sólo atacan a la especie "diana" que van a combatir y no a otros insectos necesarios a la vida, y son totalmente inocuos para los humanos.

La planta de Xinjiang contará con la asesoría de técnicos y científicos cubanos para la transmisión de tecnología y el proyecto industrial, entre otros aspectos necesarios para su puesta en funcionamiento.

 

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