RÍO DE JANEIRO, 1 de abril (PL). —
El total apoyo de Estados Unidos a los militares que perpetraron el
golpe de Estado contra el presidente Joao Goulart hace 40 años y su
disposición a enviarles ayuda e intervenir directamente fueron
revelados hoy aquí.
Aunque la implicación estadounidense
en la acción castrense nunca se puso en duda, documentos liberados
parcialmente ahora la pusieron al descubierto en sus detalles, así
como que tuvieron participación directa el entonces presidente
Lyndon B. Johnson y sus más cercanos colaboradores.
"Debemos dar todo paso que
pudiéramos y estar preparados para cualquier cosa que necesitemos
hacer", dijo Johnson el 31 de marzo de 1964 cuando se estaba
iniciando el golpe que instauraría una dictadura de 21 años y se
consolidaría el 1 de abril, a dos subsecretarios de Estado que lo
llamaron a su rancho en Texas.
Johnson afirmó que Estados Unidos no
podía aceptar el fracaso del golpe, preguntó cuántos estados de
Brasil apoyaban a los militares (nueve, le dijeron), y convocó para
esa noche una reunión con el secretario de Estado, Dean Rusk, el
director de la CIA John Mc Cone y el secretario de Defensa Robert Mc
Namara, entre otros.
En la cita Mc Namara informó que
estaba todo listo para mandar a Brasil armas y municiones que
llegarían por vía aérea 16 horas después del aval presidencial,
así como el envío de una fuerza de tarea compuesta por un
portaviones y otros siete buques de guerra, que podrían llegar
alrededor del 11 de abril.
Del documento liberado fueron
tachadas siete líneas de las medidas planteadas por el Secretario
de Defensa, como parte de una operación que recibió el nombre de
"Brother Sam" y que sólo no se llevó adelante porque no
hubo resistencia al golpe.
Entre los documentos liberados
también figuran los informes de la estación CIA en Brasil,
reveladores de que conocía todos los preparativos de la acción
castrense antes de su inicio, y formulaba previsiones de cómo se
desarrollaría, aunque al parecer no estaba al tanto de la fecha en
que se desataría.
De todos modos, los textos revelados
son apenas una ínfima parte de los existentes al respecto, pues el
responsable por los documentos sobre Brasil en The National Security
Archive, Peter Kornbluh, dijo que aún es muy poca la información
sobre este país en comparación con la liberada sobre Argentina o
Chile.