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Por una Universidad abierta a todos
Concluye hoy el
Taller Universalización de la Universidad en el Palacio de las
Convenciones
Iraida
Calzadilla Rodríguez
La voluntad de que la
Universidad cubana esté abierta para todos los hijos de la
Revolución fue ratificada ayer por Otto Rivero, primer secretario
de la Unión de Jóvenes Comunistas, en la inauguración del Taller Universalización
de la Universidad, evento que para evaluar este programa
integrante de la Batalla de Ideas sesionará hasta hoy en el Palacio
de las Convenciones con la presencia de 400 delegados.
Como una tarea de la Revolución, patrimonio de muchos organismos, definió Otto Rivero
a la Universalización de la Universidad.
En una intervención en
la que valoró la marcha de los diferentes programas, Rivero abundó
en que la universalización es una tarea de la Revolución, del
país, patrimonio de muchos organismos, y esta reunión permite
realizar un balance de lo hecho, y sentar pautas para proponerse
nuevos retos.
La universalización —dijo—
nació y crece porque los revolucionarios hemos encontrado diversas
alternativas de soluciones, y acotó que mucha consagración al
trabajo, humildad y sencillez constituyen la filosofía con la cual
se edifica.
Al referirse al antes y
después de la Universidad señaló que esta de hoy es nueva y
requiere que el profesor se ponga permanentemente en el lugar de los
estudiantes, a quienes la Revolución les ha pedido que se superen.
Más adelante dijo que el reto ahora es que la casa de altos
estudios sea para todos, y en tal sentido la clave es conocer a cada
uno de los alumnos y buscar a sus problemas soluciones
diferenciadas.
Se conoció también que
el país cuenta con 774 sedes municipales y la matrícula general de
las diferentes carreras asciende a 161 666 jóvenes, atendidos por
58 114 profesores, quienes asumen con gran responsabilidad la
preparación metodológica y pedagógica. Hasta el momento se han
elaborado
1 506 videoconferencias, 303 títulos de libros y 165 guías
docentes de las diferentes asignaturas, todo lo cual significa un
soporte básico para el proceso docente y la preparación de los
profesores.
A su vez, Rodolfo
Alarcón, viceministro primero de Educación Superior, precisó que
el reto mayor de hoy es incrementar el acceso a la Universidad, y
que se han encontrado las más diversas vías para incorporar a una
mayor parte de la población que tiene el grado 12 vencido. Entre
esas posibilidades puso como ejemplo los cursos de Superación
Integral para Jóvenes y la ampliación de los dirigidos a
trabajadores, así como la enseñanza a distancia que en el futuro
debe tener un mejor aseguramiento para que sea más efectiva. Es
decir, que las personas puedan estudiar desde sus casas hasta en la
Universidad tradicional, pasando por un conjunto de espacios que
propicien que todo el que lo desee se convierta en universitario.
Explicó, además, que
estamos cerca cuantitativamente del curso de mayor matrícula
universitaria, 1986-1987, que alcanzó 310 000 alumnos; el presente
tiene 300 000, pero es cualitativamente superior porque la cifra
anterior era difícil de incrementar pues estaba asentada en la
Universidad intramuros, sin posibilidades de seguir aumentando. En
la actual puede crecerse indefinidamente, ya que se basa en que el
país entero es una Universidad.
Acerca de la calidad,
Alarcón manifestó que la verdadera es la que se logra en la
masividad, "sin ella la calidad no es pertinente, no transforma la
sociedad, no la impacta. La calidad para la minoría no tiene
ningún sentido social".
El tercer orador fue
Enrique Gómez Cabezas, miembro del Buró Nacional de la UJC, quien
se refirió al vínculo decisivo de la universalización con la
Batalla de Ideas, en primer lugar, en su búsqueda por conquistar
para nuestro pueblo la máxima justicia social, y expresiones de
ello son la posibilidad de ingresar a carreras universitarias,
continuar estudiando a lo largo de toda la vida, el mayor acceso a
los conocimientos, a la cultura general integral, a participar en el
desarrollo de las investigaciones desde las sedes. También
manifestó que es preciso avanzar en la integración en los
municipios, que allí se comprenda la importancia de tener su propia
universidad, pues ella significa desarrollo y garantiza la
formación de sus propios cuadros.
Durante la primera
jornada fueron analizados en comisiones el modelo pedagógico de la
universalización, trabajo educativo, preparación y empleo del
personal docente, y la Universidad en el municipio, integración y
acceso.
Este Taller contó con
la presencia también de Roberto Montesino, jefe del Departamento de
Educación, Ciencias, Cultura y Deportes del Comité Central;
Armando Hart, director de la Oficina del Programa Martiano;
dirigentes de la UJC, los consejos de Dirección del MES y del
MINED, autoridades universitarias, y profesores y alumnos vinculados
con los nuevos programas. |