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Recuerdan aniversario
de la Batalla de Sumbe
Pedro
Mora
BAYAMO MN.— Con un
coloquio histórico dirigido a ampliar las investigaciones
relacionadas con la Batalla de Sumbe, internacionalistas granmenses
conmemoraron aquella importante victoria militar en la que civiles
cubanos y angolanos hace 20 años derrotaron en suelo de África a
tropas de las bandas armadas de la UNITA.
Mediante el debate de
tres ponencias, numerosos combatientes participantes en la acción
aportaron nuevos elementos relacionados con la heroica resistencia a
una fuerza varias veces superior en efectivos y armamentos. Las
intervenciones trataron el escenario del enfrentamiento bélico, la
importancia de combatir al agresor sin contar con tropas regulares e
hicieron valoraciones sobre el significado del triunfo.
El domingo 25 de marzo
de 1984 a las 4:30 de la madrugada, tres batallones de la UNITA
compuestos por más de 1 500 hombres bien armados y apoyados por 12
morteros de diversos calibres y siete lanzacohetes RPG-7, atacaron a
Sumbe, la capital provincial de Kuanza Sur, donde se encontraban 214
cooperantes cubanos junto a colaboradores de otros países.
El combate presentado a
los bandidos durante más de diez horas con escasas armas permitió
el apoyo de la aviación y el triunfo final. En el enfrentamiento
desigual, pues se trataba de cooperantes civiles contra unidades
bien armadas del enemigo, murieron los constructores cubanos Julio
Cifuentes Roque, Osvaldo Sagarra Jaca, Reynaldo Almaguer Silva y
Gabriel Almoral García y los educadores Alfredo Guillot Pozo,
Lázaro Molina López y Héctor Pineda Salvidas.
La heroica resistencia
impidió a la UNITA la toma de la ciudad costera de Sumbe, el
asesinato de dirigentes angolanos y el secuestro de los cooperantes
internacionalistas de varios paises, lo cual formaba parte de un
plan del imperialismo y los racistas sudafricanos contra la
República Popular de Angola.
Entre las intervenciones
del coloquio histórico celebrado ayer estuvo la de José Sornosa
Vinajera, panadero manzanillero que estuvo entre quienes enfrentaron
a los agresores detrás de la iglesia de la ciudad. Era su segunda
misión internacionalista, pues en la primera había marchado como
militar en el año 1976.
Yo tenía como arma una
USI belga, dijo, mis compañeros pelearon con PPCH y M-52. En las
informaciones que poseían de nosotros, contaban con que el sábado
en horas de la noche despediríamos a varios internacionalistas que
cumplían la misión, por eso nos atacaron el domingo al amanecer.
Pero la despedida fue suspendida casualmente. |