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Una fiesta universitaria... ¡vuelve a su sitio!
Se abrieron de nuevo
las puertas del estadio Juan Abrantes
Rafael
Pérez Valdés
El
deporte universitario está de fiesta. Y no solo porque ayer se
descorrió el telón de los XXXVII Juegos Caribes. Hacía ya un buen
rato, tanto como 10 años, que no se podían inaugurar en su sitio
habitual, el estadio Juan Abrantes, el cual abrió sus puertas tras
una provechosa primera etapa de reconstrucción.
Han sido cuatro años de
trabajo, de expectativas. Juan Vela, rector de la Universidad de La
Habana, explicó en sus palabras, para dejar inaugurada la cita,
algunos pormenores: se quitó todo el viejo techo, se modernizó el
sistema hidráulico, se colocaron más de 700 luces, se levantó la
pista (no se hacía desde 1939), la cual ahora es de asfalto, con
planes de llevarla en un futuro a sintética, hay baños, con 83
duchas...
Se prevé una segunda
etapa de reparaciones, que incluirá la piscina y la sala techada
Ramiro Valdés Daussá.
La inauguración fue
bonita, con animación en el terreno y en las gradas, o hasta de
lógicos curiosos allá por la loma del hospital Calixto García, en
especial cuando Rafael Fernández (de la Facultad de Física), mejor
atleta integral de la UH, encendió el pebetero.
En la inauguración
estuvieron, entre otros, José R. Fernández, vicepresidente del
Consejo de Ministros, y titular del Comité Olímpico Cubano; Pedro
Miret, vicepresidente del Consejo de Ministros; Humberto Rodríguez,
presidente del INDER; Rodolfo Alarcón, viceministro del MES, y Joan
Cabo, presidente de la FEU.
Los Juegos Caribes, que
comenzarán sus competencias hoy, servirán de escenario para la
participación de 1 800 a 2 000 estudiantes, en 25 deportes. Todos
ellos, y los que no entren en la porfía, seguro estarán imbuidos
de un sentimiento, que es el gran reto durante y después de la
fiesta: ¡Cuidar el estadio! |