Primeros médicos graduados por la Revolución

Feliz carrera de Rudbeckia, la ortopédica

VENTURA DE JESÚS

MATANZAS.— A mitad de la conversación la doctora Álvarez Núñez se pasa la mano por la cabeza, al parecer algo distraída. "Ahora tengo el pelo encanecido, pero él bien sabe que hace no mucho tiempo lo llevaba largo y negro en trenzas por delante de mi bata blanca", recuerda y sonríe.

Lo dice con énfasis y aprecio que otros rasgos físicos muestran a una mujer afable, de mirar inteligente. Aunque algunos de sus colegas aseguran que es de esas personas que "entre flores esconde el látigo", todo hace pensar que en ella hay dulzura y bondad.

La vanidad sin duda no tiene nada que ver con ella. "Solo mis hijos y nietos satisfacen mi ego", se adelanta a observar.

Foto: JOSÉ GONZÁLEZ RIVASConfiesa que no ha podido sobreponerse a la manía de hablar de ellos en cualquier lugar. "Tengo una familia muy bonita. Tres de mis hijos son médicos y otro estudió Ingeniería Química. Todos son personas de buenas maneras".

Ahora que menciona a la familia, ¿qué lugar ocupa en ella su mamá?

"Mi madre es el pilar de la casa. Todo lo que he hecho en mi vida se lo debo en buena medida. Gracias a ella soporto los rigores de mi especialidad: guardias, tiempo de estudio, consultas... Todavía a los 83 años de edad lleva la difícil empresa de ordenar mis papeles y mecanografiarlos. Ahora estudia Computación para auxiliarse de ese medio. Es una mujer extraordinariamente entusiasta. Me temo que no solo aseguró la continuidad de nuestra estirpe, sino también la de la voluntad."

(Rudbeckia Álvarez Núñez es una de las figuras femeninas más admiradas de Matanzas. Se trata simplemente de una de las primeras profesionales de la Medicina formadas por la Revolución que prestigian al país. Dirige la sala de Ortopedia del hospital infantil Eliseo Noel Caamaño, donde se ha ganado el cariño de muchos).

"Creo que he trabajado bastante, ya consulto a los nietos de mis primeros pacientes e imparto clases a los hijos de mis alumnos, lo cual constituye un inapreciable honor."

Como al principio de muchas historias, ¿por qué no me cuenta un poco de su vida?

"Ha sido larga y resulta difícil resumirla. A grandes rasgos: soy oriunda de Santa Clara y luego fui a residir a la capital. Comencé mis estudios de Medicina en 1959, y en el segundo año de la carrera me decidí por la especialidad de Ortopedia y Reumatología.

"En el 68 vine a Matanzas a realizar el posgraduado. Me gustó el lugar, me enamoré de su bahía, el paisaje, fui quedándome... Me hice especialista y he vivido desde entonces dedicada a mi carrera y a la familia."

¿Alguna limitación por el hecho de ser mujer?

"No lo creo. Fui la única mujer que eligió esta especialidad, y desde 1974 dirijo el Grupo Provincial de Ortopedia, que reúne en estos momentos a unos 60 médicos.

"Continúo laborando al mismo ritmo de siempre. El trabajo es uno de los placeres de mi vida; respeto mucho el sentido del deber. Todavía hago mis guardias, soy profesora consultante y no me he acogido al horario abierto. Lamento, eso sí, no haber podido cumplir misión internacionalista."

¿Qué significa la Revolución cubana para usted?

"Me ha dado la posibilidad de desarrollarme enteramente como mujer, madre y profesional. Es el suceso más grande que hemos tenido. No hubiera podido criar a mis hijos ni ofrecerles carrera a los cuatro. Tampoco habría podido desempeñarme como dirigente política durante 12 años sin menoscabo de la especialidad... La Revolución, en fin, es todo."

¿Se esconde una mujer severa tras esa imagen candorosa?

"Soy muy exigente conmigo misma en todos los sentidos, especialmente en el trabajo. Las cosas duras las digo con palabras blandas. Pero a pesar de ser bastante estricta, mis subordinados y compañeros en general me quieren."

Supe que tiene usted un nombre muy adecuado.

"Suena algo raro, pero Rudbeckia es el nombre de una flor, especie de margarita nativa de América del Norte. Se lo debo a mi padre, quien era un hombre amante de la naturaleza y creía en su poder indestructible.

"Si nos atenemos a esa profecía se cumplirá mi ambición de vivir largo tiempo para serle útil a mi pueblo."

 

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