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Necesarios, pero despreciados
Arnaldo
Musa
La mayor parte de la
población mundial está en el Tercer Mundo, donde muchos recurren a
la emigración como única solución ante los males que causa la
cada vez mayor diferencia entre ricos y pobres.
Son entes que el Primer
Mundo utiliza cuando les hace falta y trata de salir de ellos cuando
no, pero, eso sí, son despreciados.
Hoy el tema migratorio
sigue siendo actualidad, no solo porque muchos encuentran la muerte
en la huida de sus miserias, sino por la demagogia con que es
utilizado, cuando se acercan las elecciones en Estados Unidos, por
citar un ejemplo.
No se habla de la
represión a estos emigrantes, ni de su hacinamiento, como señaló
Randy Alonso en su conducción de la Mesa Redonda Informativa de
este viernes sobre la situación migratoria internacional, y acotó
que 125 millones de personas, la mayoría de América Latina y el
Caribe, viven fuera de su país de origen, principalmente en las
naciones desarrolladas.
A pesar de que hace tres
años se les pedía una declaración al respecto, Bush esperó que
se aproximara la fecha de los comicios para ofrecer un programa que
ofrezca una situación de legalidad, como trabajadores temporales, a
los millones de indocumentados que están empleados en Estados
Unidos, recordó Lázaro Barredo, y agregó que hay una gran
insensibilidad de muchos políticos latinoamericanos sobre el
problema. Renato Recio también subrayó el carácter electorero de
las recientes medidas del Presidente norteamericano, desaprobadas
por el 56% de los estadounidenses y que tienen pocas probabilidades
de convertirse en ley.
Se calcula que hay, por
lo menos, unos ocho millones de personas —cuatro millones son
mexicanos— que viven ilegalmente en Estados Unidos, con un plan
que, según grupos de defensa de los inmigrantes, recompensa a los
empleadores, sin ofrecer nada a los trabajadores, mientras no se
disminuye el cruel estilo para evitar por la fuerza el fenómeno.
Unos 2 000 emigrantes mexicanos murieron desde 1997 al 2002 en su
intento por entrar a Estados Unidos.
Tal situación se repite
con los ciudadanos de otros países latinoamericanos, como
Guatemala, donde un reportaje mostró a un poblado en que
prácticamente la población masculina ha emigrado en busca de
sustento para ellas y sus familias.
Reinaldo Taladrid
recordó como la extrema derecha del Primer Mundo convierte a esos
emigrantes en los chivos expiatorios de los principales problemas de
las sociedades opulentas, y los repudia, a pesar de que los necesita
como fuerza de trabajo.
Randy también señaló
el drama de emigrantes dominicanos en Puerto Rico, más de 200 000,
y el problema que Haití vive actualmente, agravado por la
actuación norteamericana en sus asuntos internos.
Los panelistas
fustigaron la doble moral del Gobierno de EE.UU., al estimular la
emigración ilegal cubana con fines políticos, mientras desprecia a
la haitiana y la devuelve a su país de origen.
Europa también practica
la represión al respecto, principalmente el actual Gobierno
español. |