Batalla de Ideas, empleo y seguridad social (II y final)

ALFREDO MORALES CARTAYA
Ministro de Trabajo y Seguridad Social

El pleno empleo es la mayor garantía de la seguridad social que disfrutamos sin distinción de raza, sexo, creencia o ideología política. Concebida como un sistema integral, incluye la seguridad en el puesto de trabajo, en los ingresos, en las condiciones laborales, en la formación y capacitación, así como en la atención priorizada de la maternidad, las personas con discapacidad, los adultos mayores y todas las personas que lo requieran.

Foto: JORGE LUIS GONZÁLEZEntre otras medidas se ha extendido la protección social a la madre trabajadora hasta que el niño arribe al primer año de vida y se ampliaron los beneficios a su maternidad a través de una nueva legislación.

Más de 1 millón 800 mil ciudadanos reciben beneficios del sistema de seguridad social, de los cuales 1 464 049 son jubilados y pensionados, y 395 821 beneficiarios de la asistencia social. En el 2003 se ejecutaron 2 101 millones de pesos para la seguridad social y 460 millones para la asistencia social, que representaron 5,9% y 15,6% de crecimiento, respectivamente. El Estado destina más del 11% de su Producto Interno Bruto solo para el funcionamiento del sistema de seguridad social, sin incluir los gastos de salud, educación, atención a damnificados por afectaciones climatológicas, entre otras contingencias.

La elevada esperanza de vida de los cubanos y el fenómeno del envejecimiento de su población, en contraste con lo que ocurre en otras latitudes y lo que piensan algunos teóricos foráneos, constituyen logros de nuestro socialismo y no un problema para la sociedad. De ahí que su tratamiento no tendrá nunca un enfoque "economicista", y mucho menos neoliberal.

La seguridad social en Cuba no solo es asunto de pensiones y prestaciones, experimenta cambios en correspondencia con la profundización del trabajo social y la lucha por alcanzar la plena justicia.

Por acuerdo del Consejo de Estado se creó el Instituto Nacional de Seguridad Social que cuenta con filiales en todas las provincias y municipios. Prioriza el intercambio directo con los jubilados y pensionados para conocer sus condiciones de vida, inquietudes, hábitos y dificultades a fin de garantizarles la adecuada atención a sus necesidades. Promueve la calidad de los servicios en estrecha coordinación con otras instituciones estatales. Eleva el control de los recursos humanos, materiales y financieros destinados a este fin.

La labor de orientación y prevención social experimenta un renovado ascenso a través de las acciones que despliegan los trabajadores sociales en las comunidades atendiendo de manera directa a las familias, jóvenes y otros ciudadanos necesitados de consejos, apoyo solidario y respuesta efectiva a sus problemas; se prioriza la atención al adulto mayor, mediante acciones promotoras de salud y mejoramiento del bienestar físico, psicológico y social; se amplían los servicios sociales a nivel institucional, comunitario y domiciliario; se promueve la participación de los mayores a la vida cultural, deportiva, recreativa, cátedras del Adulto Mayor, círculos del abuelo, cursos de computación, entre otras actividades. Se trabaja para lograr una vejez activa, saludable y feliz de nuestros mayores, mediante la plena integración y participación social.

Se desarrollan diversos programas de atención y orientación a las personas con discapacidad. Se garantiza la inserción laboral de estas personas interesadas y con habilidades para el empleo, identificadas mediante el inédito Estudio Psico Pedagógico, Social y Clínico Genético realizado en todo el país, el cual facilita la incorporación al empleo ordinario, a talleres especiales y a los centros de formación sociolaborales.

Se promueve el Asistente Social a Domicilio para la atención al adulto que vive solo o a personas con limitaciones de validismo; se protege a las madres de hijos con discapacidad severa; se extiende, según las posibilidades, los servicios complementarios de lavandería, peluquería y otros; se prioriza la alimentación del adulto mayor, especialmente, de aquellos que presentan estado de necesidad, garantizándose suplementos alimenticios, subsidios para el pago de alimentos o alternativas de protección en establecimientos gastronómicos. Se comienza a experimentar, como un nuevo servicio social, la teleasistencia, para enlazar a las personas necesitadas con un centro de llamadas que garantiza un apoyo permanente ante cualquier contingencia. Se estudian las condiciones de vida y redes de apoyo social de los adultos mayores.

Se ha extendido la protección social a la madre trabajadora hasta que el niño arribe al primer año de vida y se ampliaron los beneficios a su maternidad a través de la promulgación de una nueva legislación. Se trabaja intensamente para convertir la seguridad social cubana en la más humana, solidaria y mejor del mundo.

Mientras Cuba continúa conquistando toda la justicia, ¿qué ocurre en el mundo? Un reciente informe de la Organización Internacional del Trabajo "Tendencias mundiales del empleo 2004", apunta que el desempleo registró una tasa de 6,2% del total de la población laboral, lo que representa 185,9 millones de desempleados, de los cuales 88,2 millones son jóvenes.

No obstante la anunciada y no menos discutida reactivación económica de los últimos meses, la tasa de desocupación de Estados Unidos se mantiene estancada (alrededor del 6,2% y la más alta desde 1994), como consecuencia de la eliminación de más de 2 millones de puestos de trabajo y despidos masivos, mientras que alrededor de 40 millones de personas carecen de seguro médico y la administración republicana continúa aplicando severos recortes a programas sociales, como el Medicare, cuyo aliento a las empresas de seguros a ofrecer planes de asistencia privada a millones de ancianos que en la actualidad reciben atención médica bajo términos fijados por el gobierno federal, pone en riesgo de destrucción dicho programa. El presidente Bush ha apostado por la capitalización individual de la seguridad social en un país con altos niveles de desempleo, lo que es sinónimo de "sálvese quien pueda".

Del mismo modo, la desaceleración del crecimiento de las economías de la Unión Europea ha provocado el aumento del desempleo que ronda el 8,8%, un nivel no observado desde 1999. Lo que aspira este bloque de países para el 2010 —objetivo aprobado por su Consejo celebrado en Lisboa en marzo del 2000—, de alcanzar una tasa de empleo del orden del 70% de su población en general, ya Cuba lo logró el pasado año, a pesar del criminal bloqueo, la guerra económica y la creciente hostilidad que le ha impuesto Estados Unidos, con la capitulación y el hipócrita alineamiento de los gobiernos de lo que con todo derecho puede denominarse la desunión europea.

Con sus vaivenes según las zonas geográficas, el desempleo en Asia se mantuvo estable; África del Norte y Medio Oriente experimentan un aumento, registrando un 12,2%, mientras que en África Subsahariana tampoco se logra reducir este flagelo.

En términos de desempleo y pérdidas de empleo, América Latina y el Caribe exhiben dramáticos indicadores: 19 millones de trabajadores urbanos desocupados (11%); se desconoce el desempleo en las zonas rurales; uno de cada 3 jóvenes está desempleado; la desocupación afecta más a las mujeres que a los hombres; el empleo informal crece hasta el 47% de los ocupados; la productividad del trabajo empeora; los salarios reales en la industria caen anualmente en un 1,2%.

Las consecuencias del fracasado modelo neoliberal para el empleo y la seguridad social en América Latina y el Caribe pueden sintetizarse del modo siguiente:

· Aumento del empleo informal: de cada 10 nuevos empleos generados, 7 son informales, creados muchos de ellos por los propios trabajadores para garantizar su sobrevivencia.

· Acentuada tendencia a la terciarización del empleo: 9.4 de cada 10 nuevos empleos se generan en el sector de los servicios, sobre todo informales y pocos productivos.

· Persistente precariedad del empleo: solo 4 de cada 10 nuevos empleos tienen acceso a los servicios de seguridad social y únicamente 2 de cada 10 ocupados en el sector informal cuentan con protección social.

· Reducción sistemática de la protección social y continua eliminación de las conquistas sociales de los trabajadores.

· Según la CEPAL, en el 2003, casi el 50% de los latinoamericanos y caribeños viven por debajo de la línea de pobreza.

Estos datos son una muestra de la tragedia del desempleo en el mundo y la continua violación de dos derechos humanos, fundamentalmente en Estados Unidos y la Unión Europea, como son el derecho al trabajo y el derecho a la seguridad social.

En nuestro caso, no nos detendremos ni un minuto. El nuevo desafío consiste en consolidar la política de empleo y seguridad social en el contexto de la Batalla de Ideas. Cuba continuará demostrando que con pocos recursos y una política social justa y humana, otro mundo mejor es posible.

 

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