SAN JOSÉ, 6 de marzo.— La
aplicación de la llamada Carta Democrática de la Organización de
Estados Americanos (OEA) fracasó en el caso de Haití, país cuyo
presidente, Jean Bertrand Aristide, debió abandonar el poder,
porque no recibió el apoyo de la organización, y dejó que Estados
Unidos hiciera lo que le viniera en gana, indicó el diario local La
Nación.
El rotativo planteó que el ex
presidente haitiano no recibió el apoyo necesario de la OEA lo
mismo que de Naciones Unidas, y subrayó la falta de voluntad
política y valentía de los países miembros del organismo
continental.
"Se abandonó a su suerte a un
presidente constitucional", subrayó el periódico, que
calificó a Haití como un "caso de indiferencia y doblez
internacionales".
Son igualmente culpables Estados
Unidos y la Unión Europea, "por haber hecho la vista
gorda" durante los regímenes dictatoriales "que
gobernaron a Haití antes de Aristide y el que interrumpió el
primer período del ex mandatario, planteó el diario.
Al Gobierno de Aristide "se le
bloquearon millones de dólares de ayuda internacional, mientras se
arrastraba al país al deterioro absoluto de sus instituciones y la
agudización extendida de la miseria", expresó el matutino
costarricense.
Recuerda el despacho de Notimex que
el ex gobernante viajó a la República Centroafricana, donde
denunció que fue obligado por efectivos militares estadounidenses a
renunciar.
El ex presidente haitiano calificó
su salida del cargo y del país como "un golpe de Estado"
y "una manera moderna de realizar un secuestro moderno",
mientras el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell,
trató de desmentirle.