San Luis
En cada palmo de tierra, historia y Revolución
ORLANDO GUEVARA NÚÑEZ
SANTIAGO DE CUBA.—San Luis nació junto al
cimarronaje y a la rebeldía a mediados del siglo XIX.
En 1867 tuvo su primera conspiración contra el
poder colonial español. Y del Comité Revolucionario de Majaguabo,
con los Maceo al frente, salieron muchos jóvenes para unirse a la
gesta de La Demajagua. Gómez, Quintín, Guillermón y Policarpo
Pineda blandieron sus machetes en este territorio.
El pueblo de San Luis ha participado masivamente en las marchas.
Diez días después de la Protesta de Baraguá, en
Piloto El Mogote, Antonio Maceo lanzó un llamado a la resistencia.
La Guerra Chiquita no tuvo que esperar por los patriotas
sanluiseros. Varios levantamientos los ponen en pie para reiniciar
la lucha, el 24 de febrero de 1895.
Aquí, en La Mejorana, Martí, Maceo y Gómez
realizaron su histórica conferencia. El enemigo español no
conoció tregua y sufrió muchas derrotas, incluso con sus tropas
elites, frente al General Antonio, como sucedió en Juan Mulato y
San Ulpiano. Al serles escamoteado el triunfo a los mambises por la
intervención norteamericana de 1898, los sanluiseros no entregaron
las armas a cambio de las migajas ofrecidas.
Un grupo antimachadista liderado por Antonio
Guiteras asaltó y tomó el puesto de la Guardia Rural, el 29 de
abril de 1933. Cuando estalló la guerra revolucionaria contra el
tirano Batista, decenas de sanluiseros se incorporaron al Ejército
Rebelde y a la lucha clandestina, entre ellos Eliseo Reyes
Rodríguez, el heroico Capitán San Luis.
El 8 de diciembre de 1958 fue liberado este poblado
por la acción conjunta de las columnas 17 y 9, del Segundo y Tercer
Frentes orientales.
Desde entonces, comenzaron las transformaciones en
los 763 kilómetros cuadrados de su territorio, eminentemente
montañoso. Y a las glorias pasadas se une hoy el trabajo y la obra
cimentada por las más de 80 000 personas que lo habitan
actualmente.
Puede decirse que a San Luis la Educación y la
Salud llegaron con la Revolución. Sus pobladores disponen de tres
hospitales —dos de ellos en el Plan Turquino— con 126 camas,
además de cuatro policlínicos y 131 consultorios, donde trabajan
332 médicos, 39 estomatólogos y 340 enfermeras. Dos hogares
maternos, dos clínicas estomatológicas y una casa de abuelos
complementan el sistema de Salud. Hoy el 70% de los profesionales de
la Medicina en este municipio son nativos de aquí.
La educación está al alcance de todos mediante 176
centros con 20 519 estudiantes —2 423 de ellos internos—,
atendidos por 2 048 docentes, el 66% licenciados. Los alumnos
universitarios suman ya 859.
Televisores, videos y computadoras amplían las
posibilidades de información y recreación en escuelas, salas
especializadas y Joven Club de Computación y Electrónica. Unas 90
celdas fotovoltaicas aprisionan los rayos solares y los distribuyen
por donde el Sistema Electroenergético Nacional aún no llega. A 71
salas de televisión y video, asisten gratuitamente, cada día, los
pobladores de los más apartados lugares sanluiseros.
La actividad que le dio origen al poblado, la
agroindustria azucarera, continúa siendo el 60% de la economía de
San Luis, seguida del café, la actividad pecuaria y cultivos
varios, ahora con una creciente presencia de la Agricultura Urbana,
con 51 hectáreas beneficiadas por el riego tecnificado.
Los habitantes de este indómito territorio honran a
los Maceo, a Eliseo Reyes y convierten su pasado y su presente en un
incentivo de lucha para garantizar su futuro. |