MADRID, 4 de marzo (PL).—
Cientos de miles de estudiantes españoles de las enseñanzas
secundaria, preuniversitaria, profesional y universitaria se
manifestaron hoy en unas 50 ciudades de todo el país en contra de
la política educacional del gobierno.
Apoyados por los principales partidos
de oposición, las centrales sindicales y organizaciones de padres y
maestros, los alumnos abandonaron las aulas y se manifestaron en las
calles bajo la consigna "Por una educación pública, laica y
de calidad".
En esta capital, unos 25 mil jóvenes
coparon las principales arterias del centro sin incidentes, aunque
cortaron parte del Paseo de la Castellana y de la calle de Alcalá
en su marcha hasta el Ministerio de Educación.
Los alumnos centran sus protestas en
el rechazo a los exámenes impuestos por el Ministerio de Educación
para obtener el título de bachillerato y tener además que hacer
otro para poder acceder a la universidad, así como a la imposición
de la asignatura obligatoria de religión en los planes de estudio.
Además, demandaron otras
reivindicaciones como el rechazo al apoyo del gobierno a la
invasión a Iraq y a las condiciones de trabajo precarias a que se
ven obligados la mayoría de los jóvenes que consiguen empleo.
En tal sentido, los manifestantes
portaban varias telas con el mensaje "No a un gobierno
fascista".
En declaraciones a la prensa Miriam
Municio, Secretaria General del Sindicato de Estudiantes,
organizador de la huelga, criticó las medidas del gobierno que
favorecen a la enseñanza privada en detrimento de las escuelas
públicas y el carácter discriminatorio de las nuevas leyes sobre
educación.
Asimismo, advirtió al gobierno que
surja de las elecciones del próximo 14 de marzo, que los
estudiantes continuarán reivindicando sus derechos si el nuevo
ejecutivo no toma las medidas necesarias para dar marcha atrás a lo
que calificó como contrarreformas educativas del Partido Popular.
En la ciudad de Barcelona, en cambio,
la manifestación de unos 20 mil estudiantes tuvo un carácter más
violento cuando una parte de los participantes en la demostración
se enfrentaron a la policía frente al edificio de la delegación
del gobierno, aunque no se reportaron heridos.
La marcha avanzó sin incidentes por
algunas de las calles del centro hasta desembocar en la Vía
Laietana, donde cientos de manifestantes formaron barricadas con
contenedores de basura, a varios de los cuales prendieron fuego, y
destruyeron mobiliario urbano.