WASHINGTON, 4 de marzo (PL).—
La campaña reeleccionista del presidente George W. Bush apela al
miedo de los estadounidenses y desde hoy despliega sus primeros
anuncios de publicidad con imágenes de la destrucción del World
Trade Center.
El propósito es que los electores
crean que ante la amenaza del terrorismo es mejor votar por Bush, a
quien presentan como la encarnación de un liderazgo fuerte para
tiempos de cambio y crisis.
Para ello, utilizan imágenes
alusivas a los atentados del 11 de septiembre de 2001, una bandera
estadounidense en el momento de ser izada, niños diciendo sus
oraciones, feligreses rezando en una iglesia, una pareja de padres
con su nuevo bebé y bomberos transportando los restos de una de las
víctimas.
El anuncio retrata el supuesto
compromiso republicano de conducir al país en los últimos tres
años de congoja y amenazas terroristas, en la intención de inducir
a creer que Bush ha emergido como el líder que enfrenta los retos
domésticos y del exterior.
"Yo sé exactamente adonde
quiero conducir a este país", afirma el mandatario en otro
anuncio. "Yo soy optimista sobre el país, porque creo en el
pueblo estadounidense", enfatiza.
Con un financiamiento de más de 100
millones de dólares, la campaña se inició este jueves con una
arremetida millonaria para "spot" publicitarios que debe
extenderse durante varios meses.
Los tres primeros anuncios, dados a
conocer en el cuartel general del comando reeleccionista
republicano, estarán en los canales de televisión en cerca de 80
mercados en 18 estados, en la mayoría de los que se espera sean
competitivos, así como en los canales por cable de cobertura
nacional.
Arizona, Arkansas, Delaware, Florida,
Iowa, Maine, Michigan, Minnesota, Missouri, Nevada, New Hampshire,
Nuevo México, Ohio, Oregón, Pennsylvania, Washington, Virginia y
Wisconsin serán esos estados.
Para la televisión por cable se
emplearon unos 4,5 millones de dólares, incluida CNN, Fox, News
Channel y MSNBC, para publicidad electoral por tres semanas.
También, fueron comprados espacios
en televisoras locales por otros seis millones de dólares.
Por ahora, la publicidad no entra en
su etapa de ataques directos contra el senador John Kerry, quien se
perfila como el seguro nominado por el Partido Demócrata para
disputar a Bush la presidencia.
Los estrategas republicanos adelantan
su ataque publicitario y esperan con ello levantar la alicaída
popularidad del gobernante. Además, apuestan a que los demócratas
llegan extenuados, tras la puja interna por la nominación.
Esa etapa también desangró las
finanzas del principal rival de Bush, aunque el Comité Nacional
Demócrata (CND) dispone de 16 millones de dólares para iniciar su
campaña publicitaria.
Además, grupos liberales, que no han
podido coordinar con el CND, se disponen a hacer gastos millonarios
en publicidad electoral para enfrentar el bombardeo republicano en
17 estados.
Los republicanos afirman que sus
espacios mostrarán que el país es más seguro y fuerte debido a la
política de Bush luego de los ataques terroristas. Asimismo, que su
conducción ayudó a mover a la nación desde la recesión
económica hacia la recuperación.
Luego de afirmar que no utilizarían
el 11 de septiembre por razones políticas, las imágenes y
alusiones a los atentados terroristas están en el centro de los
anuncios republicanos, incluidos pasajes del Acta Patriótica y la
guerra de Afganistán.
"Estos son partes importantes
del récord de esta administración", asegura Ken Mehlman, jefe
de campaña de Bush. Uno de esos espacios muestra a Bush y a su
esposa en la Casa Blanca y ella habla a la cámara sobre la
fortaleza y dedicación del mandatario.
Otro está dirigido a los hispanos,
con la voz de fondo de Bush hablando en español, mientras ruedan
diversas imágenes, entre ellas del destruido World Trade Center y
bomberos cargando un ataúd.
Y un tercero combina a Bush junto a
personas de diversas edades y color de piel, mientras enfoca en
valores como libertad, fe, la familia y el sacrificio. Un anunciador
afirma que "los últimos tres años han puesto a prueba a
Estados Unidos", y enfatiza cómo el país enfrentó los
desafíos con el liderazgo del gobernante.