MOSCÚ, 27 de febrero (PL).—
Las maniobras de Washington y sus aliados para instigar condenas a
Cuba por presuntas violaciones de derechos humanos están destinadas
al fracaso, subrayó hoy el embajador de La Habana en esta capital,
Jorge Martí.
En conferencia de prensa, el
diplomático reveló nuevas artimañas para promover en Ginebra,
Suiza, una Resolución contra su país durante el 60 período de
sesiones de esa Comisión de Naciones Unidas, a celebrarse en la
segunda mitad de marzo.
Según sus palabras, la acción
transcurre en una entidad convertida por un pequeño, pero poderoso
grupo de países ricos, en un tribunal inquisidor sobre todo de las
naciones del Tercer Mundo, a las cuales tratan de imponer modelos
universales.
Acerca del voto favorable a las
impugnaciones a esa nación caribeña por parte de países de la
Unión Europea, plegada a la Casa Blanca, el interlocutor cuestionó
el doble rasero con que actúan, muchos de ellos contrarias en la
Asamblea General de ONU al bloqueo económico contra Cuba, la más
flagrante violación de derechos humanos que se conozca.
Sin embargo, los objetivos de la
nueva maniobra en Ginebra son tratar de derrocar al Gobierno cubano
y su sistema constitucional, refrendado por la mayoría de la
población, agregó.
Cuba considera, precisó, que
oponerse a esa Resolución sería, ante todo, una manifestación de
apego a la verdad y de respeto al principio de la no injerencia en
los asuntos internos y al derecho de la libre determinación de los
pueblos.
El diplomático reseñó logros de su
país en la educación, la atención médica, la cultura, los
deportes y la colaboración en esas esferas con naciones vecinas,
muestra de altísimos derechos humanos y otros valores, de los
cuales se nutre la sociedad cubana.
Interpelado por los periodistas,
también se refirió al auge de los nexos entre Moscú y La Habana,
y sus coincidencias políticas en las diferentes tribunas
internacionales.