NUEVA DELHI, 27 de febrero (PL).—
Una persona murió hoy y tres resultaron heridas en un atentado con
granadas contra el ministro jefe del Estado indio de Jammu y
Cachemira, Mufti Mohamed Sayed, quien logró escapar ileso.
El atentado tuvo lugar en momentos en
que Sayed dictaba una conferencia en un colegio situado en la
localidad de Birwa, a unos 30 kilómetros al suroeste de la ciudad
de Srinagar, la capital de ese estado, según medios de prensa.
El intento de asesinato contra Sayed
ocurre en medio de fuertes protestas por la muerte el pasado jueves
de Mushtaq Wani, un joven de 17 años, durante un enfrentamiento con
las fuerzas de seguridad en la localidad de Bandipore, donde
también resultaron heridas otras seis personas.
A raíz de este hecho, las
autoridades indias impusieron un toque de queda indefinido en esa
ciudad situada en el noreste de Cachemira.
La muerte de Wani ha agravado la
situación de violencia en esa región al pie del Himalaya, donde
una decena de grupos separatistas luchan por la independencia de
este territorio o su anexión a Paquistán, en un conflicto que ha
cobrado la vida a unas 65 mil personas.
Recientemente, la Conferencia
Hurriyat, principal alianza de dichas organizaciones, suspendió el
diálogo con el gobierno de la India, hecho que podría constituir
un obstáculo en las negociaciones que mantienen ambos países,
coinciden analistas.
Los dos vecinos efectuaron este mes
reuniones a nivel ministerial en las que alcanzaron un amplio
acuerdo sobre el calendario y las modalidades de las próximas
conversaciones para resolver los problemas pendientes, incluido el
de Cachemira.
Esos resultados se deben al
histórico encuentro celebrado en enero pasado en Islamabad entre el
primer ministro indio, Atal Bihari Vajpayee, y el presidente de Paquistán, Pervez Musharraf.