WASHINGTON, 23 de febrero (PL).—
Medio centenar de soldados estadounidenses viajan hoy hacia Puerto
Príncipe, capital de Haití, con el fin de garantizar la seguridad
del personal en la embajada de Estados Unidos en esa ciudad.
Fuentes militares indicaron aquí que
el pequeño contingente se encargará de velar por la seguridad de
las personas que laboran en la misión diplomática debido a la
escalada de la violencia en la nación antillana como consecuencia
de una rebelión contra el gobierno del presidente Jean Bertrand
Aristide.
La víspera, Washington dispuso la
evacuación del personal en la embajada ante el recrudecimiento del
conflicto y el anuncio de los rebeldes de que la capital es el
próximo objetivo, luego de la caída ayer de Cabo Haitiano, segunda
ciudad en importancia.
Hasta el momento, el gobierno
norteamericano ha negado la posibilidad de enviar fuerzas militares
al país caribeño, sacudido desde el pasado 5 de febrero por el
avance de la oposición armada sobre diversas localidades
septentrionales.
En 1994 la Casa Blanca envió más de
20 mil marines para restablecer en el poder a Aristide, luego de un
golpe de Estado encabezado en 1991 por el general Raoul Cedrás,
quien implantó una dictadura que costó la vida de más de cuatro
mil haitianos.
El pasado fin de semana una misión
internacional llegó a Haití para pedir al gobierno y la oposición
el cese de la violencia.
El secretario de Estado adjunto para
América Latina, Roger Noriega, representó a Estados Unidos en la
delegación que se reunió por separado con Aristide y sus
contestatarios.