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Menos incendios forestales en la Isla de la Juventud
Diego
Rodríguez Molina
NUEVA GERONA.— Las
medidas preventivas y organizativas aplicadas en la Isla de la
Juventud lograron reducir en los últimos cuatro años los incendios
forestales que constituían verdadero azote para sus abundantes
bosques.
En el combate por
evitarlos sobresale la participación de niños y jóvenes
especialmente durante la temporada de seca, cuando es mayor el
peligro.
De 71 incendios
reportados en 1999, el territorio bajó en el 2003 a ocho en la
estación seca, la menor cifra de la historia aquí, principalmente
en áreas con plantaciones de pino y eucalipto.
La tendencia a la
disminución se mantiene, ya que en enero pasado, mes incluido en el
periodo de mayor peligro, no se registró ningún siniestro ni
daños por este concepto en áreas forestales. Según las
estadísticas del Cuerpo de Guardabosques, en igual tiempo del
pasado año se reportaron dos incendios que dejaron como saldo más
de 400 hectáreas dañadas.
La ingeniera Blanca
Vento y demás técnicos y trabajadores de ese sector no se
conforman, porque entienden que aún son muchos los bosques
afectados en el 2003 y explican que más allá de las pérdidas
económicas registradas, son muy lamentables los perjuicios al
ecosistema, que demora años en restablecerse.
El incremento del
trabajo preventivo en este territorio con el 56% de boscosidad,
incluye el aumento de los círculos de interés vocacional (ahora
suman 11) constituidos en planteles de La Victoria, La Fe,
Atanagildo Cajigal, La Demajagua, Julio Antonio Mella, La Reforma y
Cocodrilo.
Junto al reforzamiento
de la vigilancia, la preparación de las brigadas y el
perfeccionamiento del sistema de aviso, los pineros luchan por
eliminar las negligencias, causa principal de los fuegos forestales. |