NACIONES UNIDAS, 18 de febrero (PL).—
El enviado especial de la ONU para Iraq, Lajdar Brahami, regresará
hoy a Nueva York procedente de Bagdad para presentar sus
conclusiones al secretario general, Kofi Annan, sobre la posibilidad
de realizar elecciones en el país ocupado.
Fuentes de la secretaría de la
organización indicaron que Brahami expondrá sus valoraciones a
Annan mañana, durante un almuerzo con los miembros del Consejo de
Seguridad.
"Espero que podré salir del
punto muerto y encaminar las cosas en la dirección correcta",
dijo este miércoles el Secretario General, quien en días recientes
aseguró que necesitaba presentar el informe al Consejo, el cual
quiere tomar una decisión a finales de febrero".
Desde Bagdad, Brahami declaró que la
ONU apoyaba la petición de la población chiíta (60 por ciento de
los iraquíes) de celebrar elecciones generales y directas,
afirmación que generó incertidumbre en los pasillos de Naciones
Unidas, ya que ese esquema es rechazado por Washington.
El enviado especial respaldó las
exigencias del ayatolah Alí al Sistani, quien se opone a la
iniciativa de la Casa Blanca, la cual establece elecciones parciales
y la conformación de un gobierno interino, similar al articulado
por Estados Unidos en Afganistán.
La fórmula del presidente George W.
Bush pretende que el nuevo gabinete quede integrado el próximo 30
de junio por representantes de los gobiernos municipales y
provinciales designados por los invasores.
Brahami ha insistido en la necesidad
de "celebrar comicios razonables y creíbles". Sin
embargo, versiones difundidas por medios de prensa apuntan a que
Annan se sumará a la negativa de Washington de realizar elecciones
generales.
Este fin de semana, países vecinos de
Iraq llamaron al cese de la ocupación por Estados Unidos, y a la
potenciación del papel de la ONU en la reconstrucción de la
nación árabe.
Al término de una reunión en
Kuwait, cancilleres de Arabia Saudita, Siria, Jordania, Egipto,
Irán, Turquía y el país anfitrión, dijeron en un comunicado que
la ONU debe supervisar las elecciones y exigir la transferencia de
poderes al pueblo iraquí.
El canciller kuwaití, jeque Mohammed
al Sabah, aseguró que a pesar de las diferencias en el pasado con
Bagdad, espera que los iraquíes alcancen su plena soberanía.
La víspera, el Pentágono dijo que el
traspaso de la soberanía no será uniforme en todo el territorio de
Iraq, aún cuando se realicen elecciones parciales y se nombre un
gobierno transitorio.
"No todas las ciudades están
aptas para ser controladas por las fuerzas de seguridad
iraquíes", articuladas por Washington, confirmó el general de
brigada Mark Kimmit, subjefe de operaciones de la séptima Fuerza de
Tarea Conjunta.
En su opinión, el nivel de
organización de las acciones de la resistencia excluye la
posibilidad de que territorios como Fallujah, sean puestos en manos
de las nuevas estructuras de poder, instauradas por los ocupantes.