NUEVA YORK, 18 de febrero (PL).—
El escándalo por dopaje de atletas de Estados Unidos vive un
capítulo más tras admitir dos de los principales implicados en la
investigación contra los Laboratorios BALCO que le dieron
esteroides a jugadores de béisbol y a otros deportistas.
Según documentos hechos públicos
por la fiscalía de Carolina del Norte, Víctor Conte, dueño de los
citados laboratorios, entregó al Gran Jurado Federal encargado de
la investigación un informe que recoge toda su participación en la
distribución de esteroides a varios deportistas.
Por otra parte, Greg Anderson,
entrenador del jardinero de los Gigantes de San Francisco, Barry
Bonds, admitió también haberle entregado anabólicos a varios
peloteros profesionales.
Bonds, dueño del récord de más
jonrones para una temporada y seguro miembro del Salón de la Fama
del Béisbol de Estados Unidos, fue uno de los deportistas llamados
a declarar por el Jurado Federal encargado del caso, pero hasta
ahora no trascendió que hubiera utilizado alguna vez la
tetrahidrogestrinona (THG), la hormona que destapó el escándalo.
Desconocida hasta hace unos meses, la
THG salió a escena cuando un entrenador de atletismo de Estados
Unidos delató su uso ante la Agencia Antidopaje del citado país
(USADA), tras lo cual dieron positivo varios deportistas.
Hasta el momento, al velocista
británico Dwain Chambers, al lanzador de peso Kevin Toht y la
fondista Regina Jacobs se le detectó presencia de la referida
hormona.
El fiscal del estado de Carolina del
Norte, Kevin Ryan, quien anunció los pasos dados por Conte y
Anderson, se negó repetidamente a dar los nombres de los
deportistas implicados en la recepción de hormonas por parte de
BALCO.
Conte, Anderson, el vicepresidente de
BALCO, James Valente, y el entrenador de atletismo Remy Korchemny,
manifestaron el pasado viernes su inocencia, pero tendrán otra
audiencia el próximo 27 de febrero.
Hasta el momento, y aunque no se
conoce el nombre de ningún jugador de las Grandes Ligas implicado
en la distribución y consumo de THG, el nombre de Bonds suena
demasiado cerca como para no pensar en él.
En el supuesto caso de que el
jonronero esté implicado en el escándalo, su portentosa y larga
carrera pudiera llegar al fin, incluso acabar con el sueño de
superar a Babe Ruth y Hank Aaron como los máximos jonroneros de
todos los tiempos en las Grandes Ligas.