Una estrategia para producir arroz de
modo más eficiente mantiene Cuba, especialmente este año dedicado
en el mundo a ese cereal.
Saldos positivos se registran en la
occidental provincia de Pinar del Río, donde los cosecheros
estatales del complejo agroindustrial (CAI) Los Palacios muestran
avances en los rendimientos, costos e introducción de mejores
variedades, mientras se consolida la variante popular.
Ese movimiento deberá abarcar en el
año en curso mil 800 caballerías, desde pequeñas parcelas hasta
lotes más amplios en usufructo, en los cuales emplean las siembras
por trasplantes con gastos mínimos de sustancias químicas,
maquinarias y combustibles.
Gilberto García, al frente de esta
modalidad en la provincia, dijo que los particulares entregaron el
ciclo anterior al CAI tres mil 500 toneladas del grano, además de
cuantiosos aportes a la empresa de acopios, cifras básicas para
mantener las ventas en diferentes puntos y estabilizar los precios.
Las proyecciones a fin de lograr el
aumento previsto en áreas, recaen en explorar tierras ociosas del
oeste pinareño e incluso otras pertenecientes a esa entidad
arrocera, en este último caso a cambio de que vendan toda la
cosecha al centro.
Exitoso en muchas provincias, el
movimiento popular surgido en 1996, genera hoy a escala nacional
más de 225 mil toneladas, cantidad similar a la de las etapas más
productivas de la producción estatal.
Otro detalle revelador de la validez
de esa alternativa es el referido a los precios de ese alimento en
el mercado interno, que actualmente oscilan entre dos pesos
(Cienfuegos) y 3,50 pesos la libra, altos aún; pero 60 por ciento
por debajo de los reportados antes del 2000.
Cuando en el mundo el cultivo de ese
cereal corre riesgos ante crisis de tierras disponibles, agua y mano
de obra, Cuba estimula su obtención, pues junto al trigo, el maíz
y la papa, aporta el 20 por ciento de las proteínas en los países
subdesarrollados, según la FAO. (AIN)