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Denuncia sin respuesta
El libro "Los
disidentes", en segunda edición, uno de los sucesos más relevantes
ayer en la Feria
Pedro
de la Hoz
La mayor prueba de la
contundencia y la solidez de la denuncia expuesta en el libro "Los
disidentes" se refleja en que Washington, Miami y la Oficina de
Intereses de Estados Unidos han enmudecido. No han podido cuestionar
un solo dato, ni refutar siquiera una palabra.
Manuel David Orrio, uno de los agentes infiltrados en la
"disidencia" firma ejemplares del libro.
Siete meses después de
su puesta en circulación, este volumen escrito por Rosa Míriam
Elizalde y Luis Báez, publicado por la Editora Política, cuenta
con una segunda edición, que al ser presentada en la Fortaleza de
La Cabaña, constituyó uno de los sucesos más relevantes de la
jornada de ayer en la XIII Feria Internacional del Libro.
Para orgullo de los
lectores cubanos que se aglomeraron en la Sala Nicolás Guillén, se
hallaban presentes varios de los protagonistas del libro, agentes de
la Seguridad del Estado infiltrados en las organizaciones de la
llamada "disidencia interna" fabricada, financiada y publicitada por
el Gobierno de Estados Unidos.
Para los editores y
expositores extranjeros que accedieron a esta nueva edición, en la
presentación se les hizo evidente la desvergonzada y continua
acción subversiva de Washington contra la Isla y la estirpe
patriótica de los agentes que ayudaron a defender las conquistas
populares.
Tubal Páez, presidente
de la UPEC, calificó el libro como un triunfo del periodismo serio,
veraz, que refleja la realidad a base de conceptos claros y
directos, sobre la manipulación y la desinformación de los grandes
medios capitalistas.
Tanto Báez como
Elizalde dedicaron esta edición a los combatientes de los órganos
de la Contrainteligencia cubana, que desde el silencio han
desbaratado los planes enemigos contra la Revolución por más de
cuatro décadas.
ENTREGAN PREMIO
NACIONAL DE LITERATURA
La vida plena de avidez
por el conocimiento y la creación, el trabajo cotidiano, abnegado,
regalaron a Reynaldo González (Ciego de Ávila, 23 de agosto de
1940) el Premio Nacional de Literatura 2003, que le fue entregado
ayer en la Feria, de manos del ministro de Cultura Abel Prieto.
El jurado, presidido por
el escritor Lisandro Otero, señaló que el alto reconocimiento fue
concedido al narrador, ensayista, poeta y periodista, por la
altísima calidad de sus obras en distintos géneros.
"Más
hecho a homenajear que a recibir honores, ante el Premio Nacional de
Literatura vivo una pausa en un largo camino, entre el que ayer fui
y el que ahora soy. Me veo venir, con la vida por delante, hacia
esta encrucijada incómoda que llaman tercera edad, sin explicarme
qué hice con las dos anteriores. Tanto he trabajado que no tuve
tiempo de contar los días. Y aquí estoy, sin saber por dónde
comenzar a hablarles", dijo el homenajeado. (Sonia
Sánchez).
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