Con 81 Centros de entrenamiento
sociolaboral que agrupan a más de mil discapacitados, Santiago de
Cuba se ubica a la vanguardia en el país en ese noble proyecto.
Estimular la reinserción social y
laboral de personas con algún tipo de limitación mental o física,
pero que pueden sentirse y ser útiles a la sociedad, es el objetivo
de ese importante programa del Ministerio de Trabajo y Seguridad
Social.
En casas y locales acondicionados
para tal fin, se lleva a la práctica la experiencia con excelente
acogida, toda vez que los discapacitados aprenden habilidades
manuales, artesanales, agrícolas, de panadería y dulcería, entre
otros oficios donde pueden desempeñarse.
A partir de un reciente estudio
psicopedagógico y genético realizado en el país, cobró impulso
esta tarea y ya suman cerca de tres mil santiagueros con esas
características, que trabajan en diversas empresas, agricultura
urbana y talleres especiales.
La política del Estado cubano es
garantizarle a esas personas ubicación laboral, brindarles
atención médica integral y en otros aspectos.
En los centros de entrenamiento
sociolaboral fungen como instructores, profesionales jubilados y en
activo tales como logopedas, defectólogos, maestros e incluso
personas que tienen algún estado de invalidez, pero poseen la
instrucción adecuada.
Varias provincias cuentan con este
tipo de instalaciones y el territorio santiaguero prevé llegar a
128 este año. (AIN)