Con la producción de 10 millones de quintales de viandas,
hortalizas, granos y frutales, los cultivadores de Villa Clara
alcanzaron en el 2003 una cifra sin precedentes en el quehacer
agrícola de la provincia.
Entre los lauros acumulados por los agroproductores
villaclareños figura que la comercialización de los alimentos se
logró con una reducción de 0,37 centavos por libra, resultado,
entre otros aspectos, de la conformación y buen funcionamiento de
la red de mercados estatales.
Un diseño adecuado de las siembras y la rotación de hasta dos
veces y media de las áreas con riego eléctrico coadyuvan al
triunfo, junto a la introducción paulatina del cultivo de la yuca
en unas 720 caballerías y la estabilización de las áreas de
plátano con el método extradenso.
El acopio de las cantidades contratadas con los agricultores del
territorio permitió un 36 por ciento de sobrecumplimiento del plan,
y aseguró la llegada a la industria de más de dos mil 800
toneladas de productos agrícolas para la elaboración de conservas.
La actividad de los campos de Villa Clara está caracterizada,
además, por el empleo de la tracción animal en casi todas las
acciones con el consiguiente ahorro de combustible, y el uso de
controladores biológicos para las plagas y enfermedades más
frecuentes.
Avala también la labor de los sembradores de esta provincia
central de Cuba, la fertilización y mejoramiento de los suelos con
técnicas naturales, fundamentalmente con humus y materia orgánica,
elementos que deben incrementarse este año para satisfacer los
requerimientos de las plantaciones.