—
En medio de críticas por la actitud injerencista de Washington en
los asuntos domésticos, una misión del Gobierno de Estados Unidos
inspeccionará hoy los almacenes donde el Ejército conserva los
mísiles tierra-aire SAM-7.
El comentarista Carlos Salgado, de la Radio 580,
dijo que el gobierno se ha negado a dar informaciones de la
presencia de dicha misión, presidida por el director de la Oficina
de Asuntos Políticos Militares, Mark Adams.
Según la fuente, Adams llegó el martes a Managua
sin aviso previo, con el objetivo de continuar presionando al
presidente Enrique Bolaños para que elimine ese tipo de arma.
El enviado del presidente norteamericano George W.
Bush maneja la política de desarme y control de armamentos que
Washington impulsa en la región, en especial en Nicaragua.
De acuerdo con una fuente oficial, la misión de la
Casa Blanca junto a funcionarios de la embajada de EE.UU. en Managua
visitará este jueves la base El Papalonal, en las inmediaciones del
Volcán Momotombo, a unos 20 kilómetros al norte de la capital.
Adams inspeccionará los almacenes donde se
conservan unos dos mil 100 SAM-7 de fabricación rusa, los cuales
llegaron a Nicaragua como medios defensivos ante la guerra sucia
desatada por Estados Unidos contra la Revolución Sandinista
(1979-1990).
El enviado especial de Bush ya se entrevistó con el
ministro de Defensa, José Adán Guerra, y el jefe del Ejército,
general Javier Carrión, quienes aseguran que se trata de una visita
de rutina.
Hasta la fecha el gobierno no ha ofrecido ninguna
información oficial sobre la presencia de la delegación
norteamericana y sus objetivos.
Esta es la tercera ocasión que Adams visita a
Managua.
El pasado año lo hizo en dos ocasiones, previas a
las del secretario norteamericano de Estado, Colin Powell, y del
subsecretario para Asuntos Interamericanos, Dan Fisk,
respectivamente.
Powell emplazó al gobierno nicaragüense a eliminar
los SAM-7, con el argumento de que son proyectiles obsoletos para
los tiempos de paz que se viven en Centroamérica.
Carrión en diversos encuentros con los medios de
prensa ha dejado sentado que la decisión de destruir esos misiles
debe estar acompañada de acciones similares de los países vecinos
y exige que Honduras desactive los F-15 donados por Washington.
El Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN),
ex miembros del Ejército y movimientos sociales se oponen a que el
país se desarme.