En un llamado a la población a extremar las medidas
de seguridad, la emisora católica señaló que el estado de
calamidad se ha agravado en las provincias de Huambo, Bie, Uige y
Kuando Kubango, donde no ha dejado de llover en varios días.
Indicó que en Uige, a 250 kilómetros al noreste de
Luanda, el agua causó 10 personas muertas, cerca de 20 heridos y
varios daños materiales.
Un reporte de su corresponsal en esa zona dijo que
unas 12 escuelas primarias y más de mil casas fueron destruidas por
el desbordamiento de los ríos, vientos y la caída de árboles.
Indicó que más de 100 familias fueron evacuadas
hacia lugares seguros, prestándosele asistencia médica y
alimentación.
El alcalde de la población de Songo, a 30
kilómetros de Uige, capital de la provincia del mismo nombre,
Manuel Joao, declaró que se está haciendo lo posible por socorrer
a las familias, pero que su administración no cuenta con
los recursos necesarios para darle ayuda a todos los desamparados.
Según el gobernador de Huambo, Paulo Cassoma, más
de mil 500 habitantes de su área se encuentran aislados por lo que
no ha sido posible darle socorro por la falta de recursos técnicos
para estos problemas.
Puntualizó que el peor problema reside en la caída
de los puentes y el tendido eléctrico, lo que ha dificultado la
comunicación de la región con la capital y otras ciudades.