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Héctor Quintero
Confesiones en proscenio
ANDRÉS D. ABREU
La
primera confesión que me hizo Héctor Quintero para esta entrevista
fue que la noticia de haber merecido el Premio Nacional de Teatro no
fue una sorpresa sino algo que esperaba sucediera porque sacando sus
cuentas ya le tocaba. Todo esto dicho desde esa parlatura
coloquial que lo caracteriza desde la cual agregó:
"Sí,
tenía la reserva de que podría no producirse porque los premios y
los concursos tienen esa característica de que a veces ocurre lo
inesperado, pero en este caso del Premio Nacional de Teatro, y ya lo
he dicho antes, no ha sido así."
La segunda fue sobre lo
más agradable que le ha sucedido desde que es Premio Nacional de
Teatro.
"Recibir
tantas felicitaciones, algunas esperadas, la de amigos y familiares, y
las más agradables las que llegan de personas que no tienen una
relación personal conmigo y sí con mi obra y el teatro mismo."
La tercera fue acerca de
sus planes donde, incluso, habrá cine.
"Mis
planes son los mismos que tenía antes. El Premio ha llegado en un
año con una agenda bien cargada de proyectos. Lo primero es una
temporada que ya estaba prevista para el Mella donde en febrero se va
a presentar Contigo pan y cebolla, celebrando el aniversario 40
de su estreno, que tendrá incidencia internacional porque la
directora cubana Liuba Cid esta trabajando para su puesta en Madrid.
En La Habana cuento con un reparto que protagonizan Alina Rodríguez,
Ramón Ramos, Ernesto Tamayo, Yuliet Cruz, Nilda Collado y Mario
Aguirre. En marzo subirá a escena Sábado Corto, con un elenco
que ya fue aplaudido meses atrás y que encabeza Natacha Díaz, y en
abril Te sigo esperando, con Corina Mestre y Paula Alí como
protagonistas.
"Fuera
del teatro tengo un guión cinematográfico (El sol con un dedo)
escrito hace doce años que, de repente, se va a filmar en
coproducción con España; Dos Gardenias, el centro del bolero que
dirijo, cumple diez años y eso implica un plan de actividades muy
importantes también; y además, tengo la solicitud de un teatro en
Nueva York para escribir un musical a partir de la figura de Benny
Moré. La idea me encanta, pero ellos quieren que sea un estreno del
otoño y yo no estoy seguro si podré hacerlo."
Aprovecho este comentario
y que las actuales Jornadas Villanueva están dedicadas a fomentar la
dramaturgia nacional para provocar otra confesión ¿Por qué un autor
como Héctor Quintero no escribe en estos tiempos?
"Nunca
he sido muy pródigo en cuanto al ejercicio de la escritura, no soy de
los que se dedica solo a escribir ni cumplo con la teoría del buen
escritor que debe hacerlo todos los días. Además, mi carácter
polifacético me permite dirigir, hacer y recitar poesía, ser
presentador de espectáculos o poner mi voz a un documental y
realmente cuando uno se abandona, la página en blanco se convierte en
algo espantoso. Para colmo, por qué no confesarlo, me falta mi mejor
instrumento como dramaturgo, la inspiración. Me gustaría poder estar
hablando en el teatro de temas de la vida cubana de hoy, pero la Musa
me ha abandonado."
Como quinta confesión
Héctor considera que la identificación del público con su obra es
el mayor regalo que la vida le ha dado y ya antes de irme confiesa: "Lo
mejor del Premio es que lo voy a recibir trabajando cuando aún me
siento un hombre joven".
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