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Prevención y educación
El mayor riesgo de morir un niño sano es el accidente
TEXTO
Y FOTO: José A. de la Osa
Una
mirada atenta a las estadísticas de los accidentes a escala mundial
no deja de producirnos sino alarma: en la mayor parte de los países
aparecen entre las primeras causas de muerte para todas las edades,
aunque con mayor incidencia en niños y niñas, jóvenes y adultos
mayores, de acuerdo con el tipo de accidente.
Por esta causa ocurre en
nuestro planeta una muerte cada cinco segundos y un traumatismo cada
dos.
Para un experto en el
tema, el profesor Francisco Valdés-Lazo, especialista de la
Dirección Nacional Materno-Infantil del Ministerio de Salud
Pública, la prevención de accidentes puede considerarse una
emergencia sanitaria, y también social, debido a la elevada
mortalidad, morbilidad (frecuencia) y discapacidad que ocasionan, y
asimismo por el elevado costo económico que directa o
indirectamente representan. Y lo más importante, por la enorme
carga de sufrimientos humanos que comportan.
En Cuba ocupan la tercera
causa de muerte en los menores de un año, la primera en
el grupo de 1 a 19, la segunda en el de 20 a 49, la cuarta
en edades de 50 a 64 y la sexta en los de 65 años y más.
Igualmente aparecen como
la quinta causa de mortalidad en todas las edades, solo
superados por las enfermedades del corazón, los tumores malignos,
la afección cerebrovascular y la influenza y neumonía.
Son datos que, en
verdad, llaman a una reflexión individual y colectiva, porque, como
bien se afirma, los accidentes... no son tan accidentales,
porque cuando se estudian profundamente las causas que los originan,
se descubre siempre, y en un alto porcentaje, que pudieron ser
evitados.
Unos datos más. Veamos
el riesgo de morir por accidentes de nuestros niños y niñas de 1 a
4 años, en relación con otras causas. Por cada uno que fallece por
una enfermedad diarreica aguda, mueren 22 por accidentes; por un
tumor no maligno, 16; por una meningitis bacteriana, 13; por cada
infección respiratoria aguda, 7. Y así, siempre superados por los
accidentes, en cada uno de los grupos de edades.
En los menores de un
año la broncoaspiración alimentaria, cuerpos extraños y el
colecho (muerte por aplastamiento o ahogamiento, cuando el niño
duerme entre personas mayores). De 1 a 4 años, tránsito,
ahogamiento y sumersión, envenenamiento, caídas, broncoaspiración
alimentaria, corriente eléctrica, fuego y secuela de accidentes. De
5 a 9 años: tránsito, ahogamiento y sumersión, golpeado por
objetos, caídas, corriente eléctrica, rayo.
En el grupo de 10 a 19
años, en los adolescentes, los accidentes del tránsito y el
ahogamiento y sumersión totalizan un 80% de las causas de muerte.
El profesor Valdés-Lazo
es del criterio que debe existir un equilibrio constante entre
prevención y educación, comenzando con una protección absoluta
cuando el niño y la niña nacen, hasta llegar a una independencia
casi completa después de los 15 años.
Estos apuntes sobre el
tema tienen una primera conclusión: el mayor riesgo de morir un
niño cubano sano es el accidente. ¡Evitémoslo con prevención y
educación! |