Central Termoeléctrica Guiteras

Inversiones que dejan frutos

Ventura de Jesús

MATANZAS.— El pasado año el país dejó de gastar 56 millones de dólares por no tener que importar fuel oil para mover la Central Termoeléctrica Antonio Guiteras.

La planta yumurina utilizó en esa etapa 566 000 toneladas de petróleo crudo, y por cada tonelada de ese hidrocarburo ahorró 100 dólares. Ello posibilitó recuperar el monto de la inversión mucho antes del año, por lo que significó sustituir la importación del fuel oil.

Otra buena noticia es la estabilidad en sus operaciones, especialmente en los últimos nueve meses. A un año de haber sido objeto de reparación capital y la modernización para consumir petróleo crudo nacional, la Antonio Guiteras opera con estabilidad y eficiencia.

El ingeniero Carlos Durán, director de la planta, explicó a Granma que luego de la millonaria inversión se trabajó con inestabilidad en una primera etapa debido a irregularidades en el proceso automático y otros equipos, situación ya solucionada al conseguir el necesario equilibrio.

A partir de abril, dijo, ha sido buena señal el cumplimiento del factor de potencia disponible por encima del 80% como promedio, el más elevado de todas las centrales del país. Este indicador fue de casi el ciento por ciento en el horario pico.

También resultó estimulante el consumo específico de petróleo crudo, pues lograron cada kilowatt con solo 234 gramos de petróleo.

De igual modo fue favorable el gasto interno de electricidad que apenas ascendió al 5,5% del total que se genera en el bloque.

Dichos niveles lo ubicaron como el mejor bloque generador del país.

Apuntó Durán que la disciplina tecnológica y la eficiencia logradas en el desempeño de la central están asociadas a un mejoramiento de las condiciones de vida y de trabajo del colectivo.

A pesar de ser en parte responsable de las interrupciones del servicio en la región occidental, y en particular en la capital, la planta Antonio Guiteras es buen ejemplo del temple productivo de su colectivo en circunstancias atípicas. Los obreros y técnicos aceptaron el desafío de trabajar con crudo nacional sin dejarse amedrentar durante la adaptación por los cambios sustanciales que sufrió la tecnología allí implantada.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Deportes | Cultura |
| Cartas | Comentarios | Ciencia y Tecnología | Lapizcopio| Temas |

SubirSubir