WASHINGTON, 19 de enero (PL).—
El presidente George W. Bush y el líder de la mayoría republicana
en la Cámara de Representantes, Denis Hastert, se oponen a otorgar
más tiempo a la comisión independiente que investiga los atentados
terroristas del 11 de septiembre del 2001, se supo hoy.
Medios de prensa norteamericanos
indican que el mandatario ha puesto plazo a las labores de esa
comisión, la cual debe concluir para finales de mayo próximo.
La mayoría de los miembros del panel
reclaman más tiempo para dar un resultado creíble sobre las fallas
que permitieron los ataques terroristas contra el Centro Mundial de
Comercio y el Pentágono.
Pero tanto la Casa Blanca como el
liderazgo republicano dijeron a la comisión que se oponen a
cualquier dilación, pues esos resultados podrían afectar la
campaña por la reelección de Bush, precisamente en su punto más
álgido.
Mientras corre el tiempo, el grupo
bipartidista de 10 miembros decidió extender su esfera de
investigación y se propone entrevistar a por lo menos 200 testigos
y examinar alrededor de dos millones de páginas de documentos
relacionados con esos acontecimientos.
Entre quienes podrían ser llamados a
declarar se encuentran funcionarios claves del actual gobierno así
como de la anterior administración demócrata, que presidió
William Clinton.
El secretario de Defensa, Donald
Rumsfeld, el director de la Agencia Central de Inteligencia, George
Tenet, y la ex secretaria de Estado, Madeleine Albright, así como
el anterior y el actual director del Buró Federal de
Investigaciones, están en esa lista.
La próxima audiencia, prevista para
fines de mes, centrará su atención en temas de seguridad
fronteriza y aviación, informó el diario The New York Times.
La comisión negocia para obtener el
testimonio privado tanto de Bush como de Clinton y de sus
vicepresidentes. El panel ha confrontado problemas con el gobierno,
que pone trabas para su acceso a importantes documentos.
Según su estatuto, la comisión debe
completar su reporte para el presidente y el Congreso el 27 de mayo,
pero tiene otros 60 días para completar su labor si el legislativo
se lo otorga, pero la Casa Blanca se opone firmemente a ese nuevo
plazo.
Familiares de las víctimas de
aquellos atentados critican al grupo por no ser más agresivo al
demandar a la administración Bush mayor tiempo y acceso a
documentos y testimonios claves.
Esos grupos señalan al director
ejecutivo de la comisión, Philip Zelikow, por sus vínculos con la
asesora de seguridad, Condoleezza Rice y otros altos funcionarios
del gobierno.