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Estrategia del arroz favorece el movimiento popular
RONAL SUÁREZ RAMOS
PINAR DEL RÍO.— Los
arroceros del complejo Los Palacios se empeñan en subirle la parada
a la sentencia popular de que el asunto no es llegar sino mantenerse
y apuestan a seguir avanzando pese a los inconvenientes que puedan
interponerse en el camino.
En la siembra del llamado arroz popular se emplean la técnica de transplante y gastos mínimos en la atención a las plantaciones.
Rendimientos aceptables
unidos al esfuerzo desde el lote por rebajar los gastos, aseguraron
durante el pasado año que el costo se quedara por debajo de 170
dólares la tonelada del grano listo para el consumo, un indicador
clave para que la producción sea competitiva.
El ingeniero Santiago
Castells, con poco más de tres semanas como director general del
Complejo, tiene la misión de continuar los resultados en ascenso
logrados por su antecesor Israel Lugo, hoy delegado del Ministerio
de la Agricultura en la Isla de la Juventud. Él hablaba de la
estrategia seguida para producir arroz con la mayor eficiencia
posible.
Como ha sido tendencia
desde que los precios del cereal descendieron en el mercado externo,
se cultivaron en las granjas especializadas solamente 648
caballerías. El acento principal se puso en los productores
populares, quienes lograron récord en áreas sembradas y quintales
cosechados.
Por esa vía la entidad
palaceña recibió el equivalente a 3 500 toneladas del grano, parte
de las cuales destinó a mantener las ventas a la población en
distintos puntos, y con ello contribuyó a estabilizar los precios.
También de los productores populares sale el arroz que comercializa
Acopio en las placitas.
La diferencia entre una
y otra formas está dada por los costos, pues mientras los
particulares emplean por lo general la técnica de transplante, con
gastos mínimos en productos químicos, maquinaria y combustible,
las granjas dependen de maquinaria, fertilizantes, herbicidas,
pesticidas y otros recursos importados y muy caros.
Gilberto García,
director de Arroz Popular en el CAI, explicó que este año debe
llegarse a 1 800 caballerías, para lo cual se seguirá prestando
tierras a todos los interesados en hacerlas producir, sobre todo en
el Oeste de la provincia, donde todavía existe un fuerte potencial
para crecer.
En las propias tierras
del CAI que actualmente no se cultivan, se realizó un pilotaje
consistente en entregar áreas y prestar determinados servicios a
experimentados productores, a cambio de que vendieran todo lo
cosechado a la empresa.
Castells estima que la
experiencia resultó válida y debe extenderse como una de las vías
para seguir produciendo cada vez con menos recursos, el principal
reto de los tiempos actuales.
En cuanto a las
perspectivas de este año, apuesta todo a aumentar las áreas de la
campaña de frío hasta 400 caballerías y dejar solo 250 para la de
primavera, pues como está demostrado, la primera es mucho más
productiva.
Al cierre de diciembre
ya habían sembrado 150 y adelantado la preparación de tierras.
"Excepto el combustible, tenemos todo el aseguramiento para
cumplir con la campaña de frío el 28 de febrero", expresa
Castells, quien hasta hace poco fue administrador de la granja
Cubanacán, precisamente la de mejores rendimientos.
Además de los
resultados en arroz, el CAI Los Palacios sobrecumplió en 200 000
litros su plan de entrega de leche, tuvo un crecimiento de la masa
ganadera en 2 223 cabezas y, según su dirección, posee cultivos
varios para duplicar lo logrado en la anterior cosecha de frío.
Con ganancias por tres
millones de pesos y sus 15 unidades económicas todas rentables, el
gigante arrocero que fue de las primeras entidades de la provincia
en aplicar el perfeccionamiento empresarial, se dispone a transitar
el 2004 con mayor eficiencia y continuar el buen paso que le ha
caracterizado durante los últimos años. |