LONDRES, 16 de enero (PL).—
El ministro británico de Defensa, Geoff Hoon, se negó hoy a
renunciar pese al revuelo causado en este país por la controvertida
muerte del sargento Steve Rogers, durante la agresión
anglo-estadounidense contra Iraq.
Hoon, quien apenas lamentó el deceso
de Rogers, prevé reunirse la semana próxima con Samantha, la viuda
del militar, quien afirma que su esposo murió, tras entregar su
chaleco antibalas a otro uniformado, algo que según ella demuestra
la escasez de medios de guerra de las tropas desplegadas en el
citado Estado árabe.
"Lo más beneficioso para el
país sería que él (Hoon) se retirara" de su puesto,
consideró Samantha.
Pero por el momento, el titular de
Defensa apenas atinó a ofrecer disculpas por la muerte de Rogers y
de otros 55 militares desde el inicio de la agresión contra Iraq,
en marzo pasado.
La viuda del uniformado de 33 años,
quien falleció por un tiro en el pecho el 24 de marzo de 2003 en la
sureña región iraquí de Basora, declaró a la televisión que su
cónyuge carecía de medios apropiados para luchar.
Samantha mostró una cinta de vídeo
grabada, en la cual su marido se refería explícitamente a la falta
de recursos de las fuerzas agresoras, al calificar de una broma los
suministros entregados al ejército y considerar que la situación
en ese sentido era deplorable.
La muerte de Rogers, perteneciente al
segundo Regimiento de Tanques Reales, se produjo luego de ser
baleado por fuego amigo, poco después de entregar su chaleco
protector a un soldado de la infantería, durante las acciones
bélicas en Basora.
Al respecto, la viuda del referido
militar afirma que en realidad el disparo lo realizó un uniformado
de las propias fuerzas británicas, las cuales, junto a las
estadounidenses, invadieron unilateralmente a esa nación del Golfo
Pérsico.
Hoon, quien ya fue seriamente
cuestionado en una investigación abierta para esclarecer el
suicidio del científico David Kelly, reiteró a la cadena de
televisión británica BBC que de ninguna forma renunciaría y
solicitó esperar por los resultados de una pesquisa sobre el caso
de Rogers.
Precisamente la BBC basó su
denuncia sobre manipulaciones hechas por el primer ministro, Anthony
Blair, de un informe sobre Iraq, en comentarios de Kelly, quien tras
ser revelado como la principal fuente de ese medio de difusión, se
quitó la vida.
El suicidio del también asesor de
Defensa, el 18 de julio pasado, llevó al Gobierno a iniciar una
pesquisa, en la cual fue llamado a testificar Hoon. Sus
contradictorios testimonios dieron lugar a comentarios de la prensa
sobre su posible dimisión.
Los resultados de la indagación
realizada por un equipo dirigido por el juez James Hutton se
conocerán a finales de este mes y en ese informe podría salir mal
parado el titular de Defensa, estiman especialistas, citados por la
prensa capitalina.
Es preciso no prejuzgar la
investigación sobre Rogers, afirmó el Ministro de Defensa, en un
intento por minimizar las consecuencias de ese caso que también
podría llevarlo a abandonar su cargo.