BAGDAD, 16 de enero (PL).—
El comandante de las fuerzas norteamericanas de ocupación en Iraq,
teniente general Ricardo Sánchez, amenazó hoy públicamente con la
detención y la muerte a los ciudadanos considerados leales al
derrocado ex presidente Saddam Hussein.
Sánchez convocó a quienes combaten
a los invasores a deponer las armas, porque de lo contrario, dijo,
la cacería será implacable.
Estados Unidos califica en una forma
simple a quienes se oponen a la resistencia como individuos afines a
Saddam o al ex gobernante Partido Baas.
En conferencia de prensa, el militar
agregó que las tropas norteamericanas capturaron o aniquilaron a 32
de los 55 ex dirigentes iraquíes más buscados.
Entre los detenidos se halla el ex
mandatario, apresado el pasado 13 de diciembre en una granja cerca
de la localidad norteña de Tikrit en condiciones aún no aclaradas.
Sánchez aseguró que el promedio de
ataques de la resistencia disminuyó, pero no comentó que esas
operaciones armadas escalaron cualitativamente.
Tras reiterar su convocatoria para
que los rebeldes abandonen la contienda bélica contra la
ocupación, el teniente general dijo que a los insurgentes
"vamos a capturarlos o matarlos, conforme es nuestra
misión".
En tanto, la comunidad chiíta
iraquí advirtió la posibilidad de desatar un enfrentamiento en
este país en caso de que no se contemple su propuesta de realizar
elecciones generales para formar al gobierno provisional, que
podría entrar en funciones en julio próximo.
La reclamación de esos musulmanes
—el 65 por ciento de la población local— rechaza el plan del
gobernador norteamericano, Paul Bremer, referido a establecer una
Asamblea Nacional Transitoria con elementos designados.
Ese órgano tendría la anuencia de
Washington y el ejecutivo que establecería también se pulsaría la
misma cuerda.
De continuar ese proceso sin atender
la reclamación de los seguidores del ayatola Ali al Sistani, éste
emitiría un edicto (fatwa), que podría poner a toda su comunidad
confesional contra el actual Consejo de Gobierno Transitorio.
Al Sistani es el guía espiritual
chiíta e integra el Consejo, en el cual expresó recientemente su
propuesta de avanzar hacia comicios generales.