En
una feliz conjunción de artes plásticas y literatura, la figura de
Alejo Carpentier es honrada en la experiencia de llevar la pintura
mural a comunidades santiagueras.
Recordando que este año se
festejará el centenario del natalicio del destacado escritor,
ensayista e intelectual cubano, muralistas que participan en la VI
Bienal de esa especialidad recrean en sus obras el mundo
carpenteriano, precisamente con el tema Lo Real Maravilloso.
Ese mundo americano de desmesuras,
mestizaje, frondosidad y magia es llevado a cuatro grandes pinturas
murales, en similar cantidad de sitios santiagueros, una ciudad que
de por sí fue inspiración y escenario de varias de las obras
escritas por Carpentier.
Uno, en la fachada del edificio del
Hotel Birret, en el reparto Terrazas, lleva el título El tiempo
de este mundo, mientras que el ubicado en la cerca perimetral
del acueducto provincial, frente al histórico Palacio de Justicia,
es una obra en cerámica denominada El sendero de los pasos
perdidos.
De la tierra al cielo
se nombra el que se pinta en un edificio de la calle Hernán
Cortés, mientras el último titulado Tierra Milenaria se
crea en la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Oriente.
Israel Tamayo, pintor, grabador y
director del Taller Cultural Luis Díaz Oduardo, dijo a la AIN que
esta bienal es un espacio para lograr un acercamiento de los
artistas con el pueblo.
Los más de 30 artistas
participantes, provenientes de varias provincias cubanas y de
México, España, Argentina y Estados Unidos, entre otros países,
estarán hasta el día 26 en esta experiencia portadora de cultura y
amor.
Esta modalidad de mobiliario urbano,
calificada así por los arquitectos, se aplica en Santiago de Cuba
desde la década de los años 90 en espacios, muros o grandes
paredes de edificios u otros inmuebles que enriquecen la imagen
urbanística y le dan un toque de originalidad a la ciudad.
(AIN)