WASHINGTON, 15 de enero (PL).—
Al menos 21 militares estadounidenses se han suicidado en Iraq, la
mayoría de ellos miembros del Ejército, confirmaron hoy fuentes
del Pentágono.
"Combatir en este tipo de guerra
obviamente resulta estresante para alguna gente", fue el
argumento del asistente del secretario de Defensa para Asuntos de
Salud, el doctor William Winkendweder, quien compareció ante la
prensa.
"Han sido confirmados alrededor
de 21 suicidios durante el pasado año, asociados con la operación
iraquí. De ellos 18 ocurrieron en el Ejército y los otros tres en
la Armada y la Infantería de Marina", aseguró.
Winkendweder apuntó que la cifra
podría ser mayor, pues se investigan otros decesos de "muertes
no hostiles", aquellas no provocadas por acciones de la
resistencia iraquí.
Aunque no proporcionó estadísticas
al respecto de otros conflictos, sí refirió incidentes que
involucraron a efectivos de operaciones especiales tras retornar, en
el año 2002, a su base en Carolina del Norte procedentes de
Afganistán.
Dos de ellos se quitaron la vida y
otros dos recibieron cargos criminales por asesinar a sus esposas.
Un quinto caso involucró a un oficial de esas fuerzas, ultimado por
su mujer.
Un reporte del Ejército de noviembre
del 2002 concluye que el estrés fue motivo de frecuentes
separaciones familiares. Servicios gratis de consejería telefónica
y consultas siquiátricas fueron implementadas ante los crecientes
problemas síquicos entre las tropas.