ROMA, 15 de enero (PL).—
El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, podría ser
procesado judicialmente a partir de marzo próximo por un caso de
soborno para impedir la venta del holding alimentario estatal SME a
un consorcio rival, indicaron hoy fuentes judiciales.
Tras un dictamen el pasado martes del
Tribunal Constitucional para derogar la ley de inmunidad, la cual
exonera de procesos judiciales a las cinco primeras figuras del
Estado, Berlusconi quedó expuesto al largo brazo de la justicia
italiana.
Pero los abogados de Il Cavallieri,
como también se conoce aquí al hombre más rico de Italia, pueden
alargar infinitamente el juicio contra su cliente e incluso impugnar
a los tribunales, bajo el manto de la ley de legítima sospecha.
Esa legislación, otra de las tantas
que parecen hechas a la medida del Jefe de Gobierno conservador,
permite poner en duda la objetividad de la Fiscalía y acusarla de
animadversión.
Hasta el momento, Berlusconi se
libró de un proceso judicial contra los participantes en el
referido caso de corrupción, ocurrido cuando en 1986 el grupo
Fininvest, perteneciente a la familia Berlusconi, pagó al menos 434
mil dólares a jueces de una empresa estatal dedicada a fiscalizar
transacciones públicas.
Esos pagos, según se demostró en un
juicio paralelo donde fueron procesados abogados del primer ministro
y los magistrados de la mencionada entidad estatal, fueron
efectuados, entre otros, por Cesare Previti, exministro de Defensa.
Previti fue sentenciado a finales de
2003 a cinco años de cárcel por ser el distribuidor principal del
dinero para sobornar a los jueces de la empresa de fiscalización.
Al ser interrogado sobre sus posibles
preocupaciones por la decisión del Tribunal Constitucional, el Jefe
de Gobierno, dueño de cerca del 90 por ciento de los medios de
difusión del país, consideró que no tenía nada que temer.
Soy inocente, e incluso la sentencia
a Previti resulta positiva, comentó a sus dos aliados en el
gobierno, Gianfranco Fini, de Alianza Nacional, y Marco Folini, de
la Unión Demócrata Cristiana. Además, agregó, el proceso
continuará por mucho tiempo.
La ley que protegía al Primer
Ministro, conocida aquí como Laudo Schifani, fue aprobada el 20 de
junio último por ambas cámaras del Parlamento, donde las
agrupaciones que forman la coalición centro-derechista poseen
mayoría.
El Tribunal Constitucional indicó,
al hacer el anuncio el pasado martes, que la Laudo Schifani viola
los principios de igualdad ante la justicia y de derecho a la
defensa.
Tal legislación, que defiende,
además del primer ministro, al mandatario del país, a los
presidentes del Senado y la Cámara de Diputados, así como al del
propio Tribunal Constitucional, podrá ser impugnada en un
referéndum, según el referido veredicto.
Esa decisión se une al reciente
rechazo del jefe de Estado italiano, Carlo Azeglio Ciampi, a la Ley
Audiovisual, la cual favorece a Berlusconi al permitir que una
persona pueda controlar tres canales de televisión nacionales.