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Para mejorar la vida
de pacientes
Diana
Rosa Schlachter y Carlos Maristany
Estudiantes de Periodismo
Bailarines y
trabajadores del Ballet Nacional de Cuba visitaron ayer la sala de
pediatría del Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología, en
la capital, para regalar juguetes y alegría por el año nuevo a los
niños allí ingresados.
Víctor Gilí, el mago Drosselmeyer de Cascanueces, reparte regalos a los niños.
Los integrantes de la
compañía también les ofrecieron su arte. Uno de los personajes de
Cascanueces, el mago Drosselmeyer, apareció en el salón y asombró
a todos con los regalos que sacaba de la manga.
La mayoría de los
pequeños no conocía el ballet. Esa fue la principal motivación
para llevarles todo su encanto, asegura Víctor Gilí, primer
bailarín.
En nombre de los
trabajadores del hospital, el doctor Erasmo Gómez, vicedirector de
Asistencia Médica, agradeció el gesto de los artistas y agregó
que este tipo de acercamiento a la cultura mejora la calidad de vida
de los pacientes y constituye un factor emocional muy importante
para enfrentar la enfermedad.
Desde 1995 se celebran
periódicamente actividades similares, promovidas, muchas de ellas,
por el Sindicato Nacional de Trabajadores del Turismo. En esta, la
primera organizada por el Ballet Nacional de Cuba, los niños
tuvieron una excepcional oportunidad de disfrutar y distraerse. |