Los impactos del sistema capitalista en el Siglo XX (I)

RAÚL IZQUIERDO CANOSA
Doctor en Ciencias Presidente del Instituto de Historia 
y de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba

El pasado siglo XX la mayor parte de la población mundial estuvo controlada y sometida a las leyes del sistema capitalista mundial, al control del capital financiero mundial por la alta burguesía y las fuerzas de la extrema derecha dominante. Durante el siglo el principal papel protagónico en materia de saqueos, expoliación, consumo indiscriminado y despilfarro de los recursos naturales y las riquezas del planeta, correspondió al imperialismo norteamericano, que cada año, cada mes y cada día con mayor fuerza extendió sus avaros tentáculos en todas las direcciones del hemisferio, imponiendo leyes, reglas y sus designios hegemónicos e imperiales, ya fuera mediante la presión, el chantaje económico y político o el empleo de sus poderosas fuerzas armadas en criminales y despiadadas agresiones y guerras contra países más pequeños con inferioridad de armamentos, fuerzas y recursos económicos.

No es nuestra intención agotar de un plumazo un tema tan complejo, multifacético y vasto, ni abarcar todo el universo de los problemas acaecidos durante un siglo, tan solo nos limitaremos a exponer un grupo de datos estadísticos, ideas y juicios que permitan en un futuro cercano, a los estudiosos de estos temas, incursionar y ampliar en el análisis. He tomado como base o punto de partida para mi trabajo, las estadísticas oficiales publicadas por el Fondo de Población de las Naciones Unidas, la UNICEF, la FAO, la OMS, la OIT y otras organizaciones mundiales.

Del balance que presento a continuación, podemos colegir que la mayor responsabilidad, por no decir toda y ser totalmente absolutos, en cuanto a las desgracias, sufrimientos, hambre, miseria, que han azotado a la especie humana durante el siglo XX, tienen un principal y único responsable: el sistema capitalista mundial en todas sus modalidades y formas. Dicho sistema no fue capaz de solucionar los problemas de la sociedad humana. Oportunidades tuvo bastantes, pero el egoísmo y los intereses individuales de los ricos, que son minoría, siempre se pusieron por encima de las crecientes y apremiantes necesidades de los pobres, que son la mayoría.

Los Estados Unidos de América, en primer lugar, y el resto de los países que conformaron la elite de poder del sistema capitalista mundial en el siglo XX, tendrán que asumir la responsabilidad histórica de haber sido los principales causantes del hambre, la miseria, la pobreza y las desigualdades acumuladas por la humanidad en el pasado siglo y las secuelas que como pesada carga, se arrastran en los inicios del tercer milenio. Tendrán que responder ante las generaciones futuras por los millones de seres humanos que han perecido por el hambre y las enfermedades y que tal vez con una mejor distribución y empleo de los recursos se hubiesen salvado; deben responder además, por los más de cien millones de personas exterminadas durante las guerras provocadas por las ambiciones geopolíticas expansionistas e imperialistas. Llegará el día en que la humanidad le ajuste las cuentas por todos sus abusos e ignominia a la especie humana.

EN EL CRECIMIENTO DE LA POBLACIÓN HUMANA

En el siglo XX la población humana se cuadruplicó, de 1 600 millones de habitantes en 1900, hasta 6 055 millones en el 2000. En la actualidad, de toda la población mundial aproximadamente el 20% reside en los llamados países desarrollados, el 80% restante vive en los países del Tercer Mundo que atraviesan las mayores dificultades económicas. Iniciado el siglo XXI, de los casi 150 mil millones de kilómetros cuadrados de superficie del globo terráqueo, el 30% corresponde a Asia donde reside el 61% de la población mundial, el 28% a América en la que reside solo el 8,6%, el 20% a África donde vive el 13%, el 9% a la Antártida, el 7% a Europa y el 6% a Oceanía donde reside el 0,05%. Solo en dos países, China y la India se concentra algo más de la tercera parte de toda la población mundial: China posee 1 277,6 habitantes, y la India 1 013,7 habitantes, el 21 y 17% del total de la población.

En 1917 el triunfo de la Revolución Bolchevique en Rusia, posteriormente la Revolución en China y su influencia en otros países asiáticos como Viet Nam y Corea, permitieron a una parte minoritaria de la humanidad presentar otro modelo económico y alternativas de desarrollo social más justas, equitativas y humanas. Aproximadamente 1 800 millones de personas, el 29,8% del total de la población y 34 731,3 millones de kilómetros cuadrados de la superficie del planeta, el 23,2% del total de la superficie (149 858,9) durante más de 70 años se vieron liberados del sistema capitalista mundial, experimentaron otras experiencias, en el caso de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas se extendió hasta 1991 en que, entre otras causas, se desintegró debido a errores y ambiciones de la dirección política, que la apartaron de los principios y la ética revolucionaria y socialista, traicionando a su pueblo y al resto de los países del orbe, que cifraban sus esperanzas en la supervivencia de dicho sistema, cuestión que requiere de otro análisis.

Según un estudio realizado por la Fundación Alemana de la Población Mundial (DSW), la población de los países en desarrollo se duplicará en los próximos cincuenta años, mientras que la de los países industrializados descenderá considerablemente. De acuerdo con la Vicepresidenta de la Fundación, la población crece cada año alrededor de 80 millones. Cifra que equivale a la población actual de Alemania. En África el número de habitantes se reducirá al 22% debido al virus del SIDA. La pobreza, en los países en desarrollo, solo se puede erradicar, si se establecen medidas para retardar el aumento de la población facilitando métodos anticonceptivos donde la media es de cinco hijos por mujer1.

EN EL MEDIO AMBIENTE

A partir de 1900 la industrialización introdujo en el medio ambiente casi 100 000 productos químicos anteriormente desconocidos, la mayoría no fueron estudiados para determinar sus efectos sobre la salud. Se estima que la atmósfera terrestre se calentará en 5,8 grados centígrados y el nivel del mar aumentará casi medio metro para el 2100 en este siglo XXI.

El medio ambiente está cada día más amenazado que nunca: el bióxido de carbono en la atmósfera se ha incrementado en un 9% en todo el mundo y en un 18% en los Estados Unidos. Las emisiones de anhídrido carbónico, que atrapan el calor en la atmósfera, se incrementaron 12 veces: desde 534 millones de toneladas métricas en 1900 hasta 6 500 millones de toneladas métricas en 1997. La deforestación tropical debido a la tala indiscriminada de árboles ha contribuido a esta acumulación de anhídrido carbónico en la atmósfera. Cada año se desbastan 15 millones de hectáreas de bosques y crece la contaminación de los mares, ríos, lagos provocando el recalentamiento de la atmósfera.

El crecimiento de la población, el aumento de la riqueza —con el incremento del consumo, de la contaminación y del despilfarro— y el crecimiento de la pobreza —con falta de los recursos y la tecnología necesarios para usarlos y falta de poder para cambiar esas circunstancias— están incrementando cada vez más las presiones sobre el medio ambiente.

La historia moderna que nos arrastra en la violencia, se manifiesta con la misma crudeza en la destrucción de la naturaleza. De acuerdo con la ONU, los datos en ese sentido son dramáticos. En la cuarta parte de la superficie terrestre, en los últimos diez años, se perdieron 94 millones de hectáreas de bosques. Mil cien millones de personas, es decir, el 18% de la población carece de agua potable; once millones de niños menores de cinco años mueren anualmente en países subdesarrollados por causas de diarreas, infecciones respiratorias y paludismo; 2 500 millones de personas carecen de servicios de energía eléctrica y el 70% de los desechos industriales va a parar a ríos y mares, donde las aguas no son tratadas ni por los gobiernos ni por las industrias2.

Las condiciones del medio ambiente contribuyen a determinar si la salud de las personas es buena o mala y cuánto tiempo han de vivir: son la causa de entre el 20 y 25% de las defunciones anuales en todo el mundo. Se dice que el 60% de las infecciones agudas de las vías respiratorias, el 90% de las enfermedades diarreicas, un 50% de las respiratorias crónicas y un 90% de los casos de paludismo podrían evitarse mediante la aplicación de simples medidas relacionadas con el medio ambiente. Solo un 2,5% de toda el agua existente en el planeta es agua dulce, y solo un 0,5% es agua subterránea o superficial accesible. En todo el mundo, se utiliza cada año el 54% del agua dulce disponible, se calcula que a este ritmo de consumo para el 20253, se estará utilizando el 70% del total, solamente en función del aumento de la población, y si el consumo de agua se eleva al nivel de los países desarrollados, en el 2025 se estaría consumiendo el 90% del agua disponible. El agua contaminada y su insuficiente saneamiento cobran cada año más de 12 millones de vidas, la contaminación del aire cobra casi otros tres millones de vidas, mayormente en países en desarrollo.

1-Panorama Mundial, viernes 11 de julio 2003, p16.
2-11 de septiembre: Las caras de la globalización. Ramón Espinosa Contreras: La 
    filosofia de la violencia y la cultura de la guerra. Editora Laguna S.A. de C.V. 
    México DF, 2002.
3-Los expertos han establecido el nivel de necesidad básica de agua (BRW) en 50 
   litros per cápita y por día: para consumo de agua de beber, saneamiento, higiene 
   personal, cocción de alimentos y necesidades de cocina, aunque exhortan a la 
   reducción de tales indicadores, que son para el agua destinada al consumo 
   humano.

 

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