MOSCÚ,
14 enero (PL) — Estamos agradecidos de la posición de Rusia al
condenar el férreo e injusto bloqueo que durante más de 40 años
impone Washington a Cuba, declaró al diario Novie Izvestia, el
embajador de La Habana en esta capital, Jorge Martí.
En una entrevista publicada hoy en
ocasión del aniversario 45 de la Revolución cubana, el
diplomático se refirió al fortalecimiento de los nexos políticos
y económicos entre ambas naciones, sobre todo en la última
década.
Según sus palabras, a pesar de la
desaparición del campo socialista y la Unión Soviética en los
años 90, y la necesidad de diversificar la economía, el
intercambio comercial de su país con Moscú mantuvo un lugar
especial, debido a que una importante parte de la industria fue
adquirida en esa nación euroasiática.
Asimismo subrayó que en el 2003 se
realizaron importantes contactos intergubernamentales y de
cancillerías, entre las cuales destacó la visita a Moscú del
ministro cubano de Relaciones Exteriores, Felipe Pérez Roque, y el
encuentro con las autoridades cubanas del presidente de la Cámara
local de Cuentas, Serguei Stepashin.
Acerca del interés creciente del
turismo por las bondades naturales y de la población de esa Isla
caribeña, Martí significó el auge de la infraestructura creada
durante los últimos años en la llamada industria del ocio, otro de
los logros de la obra iniciada con el triunfo del Ejército Rebelde,
en 1959.
En ese sentido explicó que en el
2000 prestaron servicios unos 189 hoteles de diferentes categorías
con una capacidad de 32 mil habitaciones, el pasado año, los
cubanos recibieron cerca de un millón 400 mil visitantes
extranjeros, un 14 por ciento superior a igual etapa del año
precedente.
Interpelado sobre las relaciones de
La Habana con otros países de la Comunidad de Estados
Independientes y el Báltico, el jefe de la misión diplomática
cubana destacó el amplio diapasón de contactos intercancillerías,
comerciales y políticos.
Una importante contribución médica
y humana brinda Cuba desde 1990 a infantes ucranianos, víctimas del
accidente en la estación nuclear de Chernobil, cuyo programa ha
permitido atender a más de 19 mil pacientes.
El diplomático encomió además los
programas sociales y educativos que hoy signan a su país, realidad
silenciada por medios occidentales de prensa en una carrera por
aislar a la Isla del resto del mundo.
Sin embargo, aseveró, las relaciones
con unos 181 países y la visita a La Habana, solo durante 2003, de
663 delegaciones de 115 naciones, de ellas 25 presididas por los
respectivos jefes de Estado, es una muestra de que cada día Cuba
está más acompañada que nunca.