MÉXICO,
14 de enero (PL). — El presidente de México, Vicente Fox,
involucrado en varios proyectos injerencistas de Estados Unidos en
la región, se deslindó del llamado de Washington para trabajar por
un supuesto cambio democrático en Cuba, se conoció hoy aquí.
"Esas son opiniones externadas
por el presidente Bush, que todos le escuchamos, pero nosotros, con
Cuba, mantenemos una relación sólida, una relación permanente,
histórica, la cual también ha sido y seguirá siendo parte de
nuestra política exterior", enfatizó Fox.
En una conferencia, Fox, que ha
debido enfrentar el fuego cruzado de la prensa local, rechazó ser
un lacayo de Estados Unidos, pero apuntó que con ese país
"hay no sólo amistad, sino un trabajo serio, responsable, para
asegurar las democracias, la vigencia de las democracias en América
Latina".
También marcó alguna distancia
respecto al tema de Venezuela, en donde, según Bush, México
trabaja con Washington para que se realice un referéndum
revocatorio en ese país latinoamericano.
"Para nosotros, el tema de
Venezuela es un asunto de sus leyes, de su Gobierno y de su
constitución, y ellos habrán de tomar su decisión en materia de
referéndum o en cualquier otra materia", apuntó el Mandatario
mexicano.
Fox dijo —según una versión del
equipo presidencial citada por el diario La Jornada— que su Gobierno es respetuoso de la soberanía del pueblo venezolano y de
la decisión que el Consejo Nacional Electoral de esa nación tome
dentro de 30 días respecto a la eventual convocatoria a un
referéndum.
"México, apuntó, ha tenido,
tiene y seguirá teniendo una política de pleno respeto a la
soberanía de los pueblos, y eso lo tenemos por igual en el caso de
Venezuela".