BEIRUT, 14 de enero (PL). — Cuatro
militares israelíes murieron hoy en el paso fronterizo más
importante entre la Franja de Gaza y el Estado sionista, a causa de
un ataque suicida realizado por una activista del Movimiento de la
Resistencia Islámica (HAMAS).
Reem Saleh Al Riyachi, de 21 años de
edad, hizo estallar una carga que escondía bajo su ropa en uno de
los recintos usados para los trámites de traslado de una a otra
parte en el cruce de Erez.
Allí cada día se reúnen centenares
de palestinos que van a trabajar en territorio israelí, lo cual
ofreció cobertura para la presencia de la activista en esa
dependencia, ampliaron fuentes militares judías.
Medios de prensa árabes destacaron
que las autoridades israelíes no se pronunciaron de inmediato sobre
el atentado, que también causó lesiones a por lo menos otras 12
personas.
Tampoco hicieron referencia a si los
muertos eran militares, pero se conoce que personal del servicio
secreto interno, el Shin Beth, se ocupa de esas funciones en las
fronteras.
Hace sólo 20 días ocurrió el
anterior ataque suicida, con el cual un joven palestino dio muerte a
cuatro israelíes en una parada de ómnibus en la periferia de Tel
Aviv.
Fuentes palestinas aseguraron que la
operación de Saleh al Riyachi fue preparada en forma conjunta por
el HAMAS y las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, asociadas a
elementos del movimiento Al Fatah.
Observadores entienden que de ser
cierto lo anterior, existirían elementos de coordinación entre dos
importantes factores de la resistencia a la ocupación, lo cual
ayudaría en el enfrentamiento global a Israel.
Pero también esa información
podría ser usada por Tel Aviv para ubicar en planos similares a dos
agrupaciones básicamente distintas y colocarles etiquetas de
organizaciones terroristas, a fin de justificar su aniquilamiento.
El ataque al puesto de Erez fue una
reacción por la muerte el pasado 25 de diciembre de Moqled Hamid,
jefe militar de la Jihad Islámica (guerra santa musulmana),
difundió la prensa francesa en la Franja de Gaza.
La víspera, las Brigadas de los
Mártires de Al Aqsa atacaron con armas automáticas un carro en
Cisjordania, con lo cual causaron la muerte a un colono israelí y
otros dos recibieron lesiones.