BAGDAD,
14 de enero (PL). — Seis muertos —tres de ellos de las fuerzas
de seguridad de Iraq— y unos 30 heridos, es el resultado de un
ataque con bombas ejecutado hoy contra una estación de la policía
en la ciudad de Baquba, en la zona central de este país del Golfo
Pérsico.
Residentes y militares
norteamericanos dijeron que el ejecutor de la operación era un
suicida, quien llegó con un carro cargado de explosivos hasta cerca
del lugar donde se ubican fuerzas de la policía de reacción
rápida y allí lo hizo detonar.
Según el primer teniente Brian
Elliott, de la IV División de Infantería de Estados Unidos, hubo
dos muertos entre los gendarmes, en tanto otras fuentes en Baquba
hicieron referencia a una tercera víctima, que pertenecía a un
aparato parapolicial.
Posteriormente el general
norteamericano Mark Kimmit precisó que se trataba "de dos
pobladores, dos policías y de un miembro de las fuerzas de defensa
civil", la sexta muerte fue la del autor del hecho.
Un agente describió que el conductor
del vehículo lo aceleró en dirección al complejo de instalaciones
oficiales y que cuando los guardianes se dieron cuenta de lo que
pretendía comenzaron a dispararle.
El vehículo estalló a unos 15
metros de la entrada de la dependencia,"habría sido mucho peor
si hubiese logrado entrar con el automóvil", afirmó por su
parte el teniente Elliot.
LA
PUERTA DEL RECINTO DE LA SEDE POLICIAL IRAQUÍ DESTROZADA POR LA
EXPLOSIÓN DEL COCHE BOMBA EN ESA CIUDAD AL NOROESTE DE BAGDAD.
Versiones que no pudieron ser
acreditadas de manera independiente, indicaron que los custodios de
la instalación poco antes de la explosión le dijeron al chofer que
tenía que marcharse de los alrededores por ser áreas de seguridad.
La detonación estremeció toda la
zona y un sargento iraquí citado por medios de prensa indicó que
cuando salió del aposento para ver qué sucedía el vehículo
estaba despedazado y del autor del atentado no quedaba nada.
Ubicada a 65 kilómetros al norte de
esta capital, la ciudad de Baquba es calificada como un escenario
hostil para las fuerzas de la ocupación militar extranjera y los
seguidores locales.
Hace dos meses, un coche cargado de
explosivos que estalló frente a la principal comisaría de Baquba
provocó la muerte de siete policías iraquíes y a dos civiles,
apuntan medios de prensa.