PRETORIA,
14 de enero (PL). — Dos empresarios musulmanes sudafricanos que
debían participar, a partir de mañana, en un congreso islámico en
Atlanta, fueron impedidos de entrar en Estados Unidos y repatriados
a esta ciudad.
El Comité islámico sudafricano
declaró a la prensa que esa acción constituye una violación del
derecho internacional y una represión abierta contra los ciudadanos
extranjeros en esa nación.
Una de las víctimas, Moosa Suleman,
de 66 años, expresó que fue vejado y maltratado por las
autoridades de inmigración norteamericanos al tratarlo como un
delincuente común.
Los deportados habían salido del
aeropuerto internacional de Johannesburgo con visa y toda la demás
documentación en regla; sin embargo, fueron detenidos e interrogados
a su llegada a Atlanta sobre sus recientes visitas a Arabia Saudita,
Malasia e Indonesia.