Braceros en EE.UU. se oponen a programa 
migratorio de Bush

LOS ANGELES, EEUU, 14 de enero (PL).— Antiguos braceros en Estados Unidos manifestaron su oposición a la reforma migratoria promovida por el presidente George W. Bush, por considerarla similar a un funesto plan que existió en época de la Segunda Guerra Mundial.

En su edición digital, el diario californiano La Opinión se hace eco hoy de opiniones de jornaleros, opuestos a que nuevas generaciones de inmigrantes tengan que vivir la desagradable experiencia por la que pasaron ellos en los campos de algodón del sur, debido a políticas de anteriores gobiernos estadounidenses.

Descendientes de los antiguos labriegos manifestaron también al cotidiano su temor de que la reforma impulsada por Bush conlleve a una reducción de salarios, tal como ocurrió con el Programa Bracero de finales de los años 40 y principio de los 50.

La polémica propuesta del gobernante republicano prevé desviar una parte del pago que corresponda al trabajador a una llamada "cuenta de ahorros con exención fiscal", de la cual el inmigrante recibiría fondos al momento de regresar a su país de origen.

Algo similar sucedió hace más de 50 años y "pocos braceros llegaron a ver ese dinero, y aunque lo pidieron, sus reclamos fueron olvidados por más de medio siglo", asegura el rotativo.

La iniciativa de Bush establece que los inmigrantes indocumentados tendrán derecho a una visa por tres años (prorrogable sólo una vez) en caso de que cuenten con un empleo, pero únicamente podrán optar por éste en caso de que ningún estadounidense pretenda ocupar esa plaza.

En opinión de congresistas demócratas, la propuesta constituye en la práctica un mecanismo para la deportación, ya que como consecuencia existirá un mayor control por las autoridades sobre los indocumentados, a quienes se tratará de comprometer con el regreso a su país a través de la pregonada cuenta bancaria.

Entre 1942 y 1964, unos 400 mil hombres se convirtieron en braceros en Estados Unidos, y muchos de ellos aún están a la espera de que se les pague una gran parte de sus ahorros.

Los paliativos que ofrece el programa migratorio a la compleja situación de los inmigrantes han sido considerados un nuevo recurso de la Casa Blanca para ganar votos en las elecciones de 2004, comicios en los que el presidente Bush aspira a la reelección.

De ocho a 11 millones de trabajadores ilegales (la mitad de ellos mexicanos) esperan ser considerados en la iniciativa, la cual en última instancia no incluye la legalización de la residencia en el país.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Deportes | Cultura |
| Cartas | Comentarios | Ciencia y Tecnología | Lapizcopio| Temas |

SubirSubir