MÉXICO, 10 de enero (PL). —
Organizaciones sociales mexicanas que asistirán a las actividades
colaterales de la Cumbre de las Américas en Monterrey desde el
lunes, informaron hoy que realizarán un acto de solidaridad con
Cuba, país excluido de estos foros.
Representantes de agrupaciones
sindicales, populares e intelectuales darán apoyo en Monterrey a la
lucha de Cuba por su independencia y en sus principios, aún cuando
no sea parte de la Organización de Estados Americanos (OEA), que
auspicia esta cita.
Trascendió que el acto de
solidaridad con la Isla caribeña se realizará mañana domingo en
la capital del estado de Nuevo León, sede de la Cumbre
Extraordinaria de las Américas, que sesionará los días 12 y 13 de
este mes.
Este sábado iniciará en Monterrey
el Foro Social Civil, donde organizaciones de la Alianza Social
Continental y Organizaciones No Gubernamentales realizarán un
balance de los logros y retrocesos de estos movimientos.
Desde el lunes próximo se instalará
frente a la embajada de Estados Unidos en el Distrito Federal un
plantón permanente en repudio al presidente norteamericano, George
W. Bush, que se prolongará mientras éste permanezca en territorio
mexicano, protesta que se realizará también en Monterrey.
Las manifestaciones serán asimismo
contra el espaldarazo político que pretende dar esta cita a la
entrada en vigor en el año 2005 del Área de Libre Comercio de las
Américas, al considerarse que traerá más sometimiento de los
pueblos y su pobreza extrema.
Se realizarán marchas y
manifestaciones, convocadas y coordinadas por las organizaciones
regionales frente a la sede oficial de la cumbre.
Se informó que una treintena de
organizaciones sociales se reunirá con el canciller mexicano, Luis
Ernesto Derbez, para intentar conocer con más detalle la agenda,
los objetivos y los alcances de la cumbre, y plantear sus
inquietudes respecto a la posición del gobierno local respecto a
problemas claves para la región.
Los participantes en el foro paralelo
dividirán sus fuerzas en los debates y en las manifestaciones en
las calles de forma pacífica, por lo que rechazaron cualquier
represión prevista tras el arribo a esa ciudad de fuerzas de élite
del Estado Mayor Presidencial.
En un pronunciamiento de más de un
centenar de agrupaciones y personalidades de la vida nacional,
difundido la víspera, se considera a Bush una persona no grata,
debido a que éste representa un poder que históricamente ha usado
todo tipo de armas para debilitar a la soberanía mexicana y de
otras naciones.
El mandatario norteamericano fue
acusado en dicho texto de intentar imponer una agenda en Monterrey
acorde con los intereses de su nación, haciendo énfasis en la
llamada seguridad hemisférica y el combate al terrorismo, con el
único objetivo de confirmar su hegemonismo.
"Como latinoamericanos y
caribeños rechazamos a Bush y consideramos que su visita (a
México) no es grata, pues representa un modelo imperial que
subordina el desarrollo de los pueblos de la región, al imponerles
políticas de miseria, violencia y bloqueo", señala el
documento.
Se señala en el texto que el
presidente norteamericano encabeza una nueva ofensiva mundial
imperialista y se presenta como un sistema depredador y violento que
se permite la guerra como método, por encima del elemental respeto
a los derechos humanos.