WASHINGTON,
10 de enero (PL). — El informe dado a conocer por el Departamento
del Trabajo sobre el descenso en la tasa de desempleo en Estados
Unidos es considerado hoy confuso, ya que sólo en diciembre 309 mil
personas perdieron la esperanza de encontrar trabajo.
Estadísticas del gobierno divulgadas
la víspera aseguran que el índice de desempleo el pasado mes se
redujo del 5.9 al 5.7 por ciento, la más baja en los últimos 14
meses.
Sin embargo, según expertos citados
este sábado por el diario californiano La Opinión, el reporte del
gobierno resulta contradictorio, debido a que la industria nacional
en diciembre sólo generó mil puestos de trabajo, en contraste con
los 43 mil generados en noviembre.
De acuerdo con Jack Kyser, director
del Departamento de Desarrollo Económico del condado de Los
Ángeles, el informe del Departamento del Trabajo "es confuso.
Por una parte menos desempleados, y por otra mucha gente está
abandonando el mercado laboral".
Ejemplo de ello es el reciente cierre
de muchas fábricas, entre ellas la manufacturera de pantalones de
mezclilla Levi´s Strauss&Co, la cual desmanteló su última
planta en suelo estadounidense y dejó en la calle a unos 800
empleados.
El informe gubernamental dice que,
para diciembre, el número de desempleados en Estados Unidos era de
8 millones 400 mil ciudadanos, con mayor énfasis en los hispanos y
afroamericanos.
Entre los primeros la tasa de
desocupación fue del 6.6 por ciento, mientras que entre los
segundos registró un 10.3 por ciento.
John Sweeney, presidente de la
Central Sindical AFL-CIO, la más poderosa e importante del país,
dijo en un comunicado que el reporte divulgado la víspera por la
Administración del presidente George W. Bush pone al descubierto la
constante crisis de empleo en el país.
"Casi 15 millones de
trabajadores permanecieron sin empleo o pudieron encontrar sólo uno
de medio tiempo en diciembre. El mísero aumento de trabajos quedó
muy por debajo de las expectativas y la impresionante cantidad de
300 mil personas dejaron sus puestos en diciembre", aseguró el
líder sindical.
Sweeney pidió a la élite de
Washington que "se quiten los anteojos rosas cuando se trata de
economía y que vean con claridad lo que realmente está pasando a
los hombres y mujeres trabajadoras".
Para mantener el movimiento
progresivo de la economía, los analistas consideraban que al cierre
del año eran necesarios 150 mil nuevos empleos, sin embargo sólo
afloraron mil.
Desde que el presidente Bush llegó a
la Casa Blanca, 2.3 millones de personas han quedado cesantes, cifra
récord desde que Herbert Hoover ocupó la Oficina Oval entre 1929 y
1933, período de la gran depresión económica.