El
volumen La CIA y la guerra fría cultural, de la británica
Frances Stonor Saunders, fue presentado ayer en el espacio El
Sábado del Libro, del capitalino Palacio del Segundo Cabo.
La obra es puesta ahora a
disposición de los lectores por la Editorial de Ciencias Sociales,
después de que su primera versión al castellano —de la casa de
publicaciones española Debate— cautivó al público en la pasada
Feria Internacional del Libro de La Habana.
Abel Prieto, ministro de cultura y
miembro del Buró Político, al analizar el texto, destacó la
importancia de este para la comprensión de las relaciones de los
intelectuales de la llamada izquierda no comunista con la política
y los centros de poder.
También se refirió a las campañas
anticubanas de medios de información internacionales que asumen
actitudes manipuladoras de prominentes figuras de la cultura y el
pensamiento mundiales.
Algunas de esas personalidades están
arrepentidas de la posición que adoptaron y otras no, pero todas
cayeron en una especie de trampa, señaló refiriéndose a los
firmantes de una carta condenatoria a Cuba difundida por órganos de
prensa extranjera proyanquis.
En contraste, Prieto destacó la
actitud de la Revolución, que "jamás se permitirá ninguna
política cultural que manipule a la población ni a los
intelectuales, pues ello crearía una relación perversa que
llegaría a enajenar a gente muy valiosa".
Ricardo Alarcón, presidente del
Parlamento cubano y autor del prólogo de la edición presentada,
elogió la amenidad de la obra y la prolijidad en detalles y
documentos que la sustentan.
Añadió que la cruzada cultural
anticubana, subvencionada por Washington, se recrudeció tras
desaparecer la URSS y el campo socialista.
Cuba enfrenta los esfuerzos de
organizaciones como la Agencia para el Desarrollo Internacional, de
EE.UU., que dedicó cinco millones de dólares en cada uno de los
años 2001 y 2002, y que proyecta gastar seis millones en el actual
para fabricar una oposición interna en la Isla, puntualizó.
(AIN)