|
El teatro abandona
sus salas
Ventura
de Jesús
MATANZAS.— Valiéndose
de sí mismos, actores de teatro dejan las salas convencionales y
buscan un espacio en calles, plazas, escuelas y cualquier lugar
abierto para ponerse en contacto directo con la mayor cantidad de
público posible y ensanchar el intelecto de los espectadores
ocasionales.
La oportunidad es
propicia durante el Segundo Evento Nacional del Teatro Callejero,
que se inició este sábado con sede nuevamente en esta ciudad y donde
participan representaciones de varias provincias del país y se
espera la presencia de dos grupos foráneos.
Esta nueva fiesta de las
tablas cubanas se reservó para su apertura el espectáculo De la
extraña y anacrónica aventura de Don Quijote en una ínsula del
Caribe y otros sucesos dignos de saberse y representarse, a cargo de
El Mirón Cubano, el cual sobrelleva con tino y alegría sus 40
años de fundado.
"Este Quijote
matancero es también atemporal, universal y apunta una aguda mirada
hacia el papel del arte y el artista, la banalización y
desvalorización de la cultura. No nos encontraremos con un discurso
chato, ni de fácil solución", comenta la teatróloga Maité
Hernández-Lorenzo.
El programa incluye un
evento teórico que abarca temas como los procesos teatrales,
tradición y otros lenguajes en la calle, la crítica y el teatro en
la actualidad y la premiación del concurso Para la reconstrucción
histórica del Teatro Callejero en Cuba.
También exposiciones en
homenaje a los 40 años de El Mirón Cubano y una muestra del
diseñador Adán Rodríguez Falcón.
|