¿Carbón de Las Tunas en
Europa?
Texto y foto: PASTOR BATISTA
VALDÉS
LAS TUNAS.—Un nuevo rubro en
sus exportaciones ha insertado este territorio: el carbón vegetal.
Resulta curioso que una de las provincias más deforestadas del
país comience a exportar carbón a partir de la madera de sus
bosques, pero sin implicaciones perjudiciales para el futuro.
Ambas
cosas son posibles: hacer carbón y cuidar el medio.
Según afirma Isidro Herrera,
director de la empresa forestal en Las Tunas, no habrá daños
porque aunque se cortan anualmente entre 500 y 600 hectáreas de
bosque, siembran una superficie tres veces mayor. Es cierto que
durante años han afrontado problemas con la sequía, pero esa
situación cambia favorablemente.
Lo principal es, explica Herrera,
que para hacer carbón no se corta cualquier madera ni en cualquier
lugar. Es un proceso planificado que se sustenta en el principio de
no perjudicar el medio ambiente; más de la tercera parte del
carbón producido en el año recién concluido se logró a partir
del marabú.
Las conocidas dificultades que
generó el periodo especial para mantener limpios y en producción
terrenos dedicados a la ganadería, a la producción de viandas y a
otras labores, trajeron como consecuencia que miles de caballerías
de tierra quedaran bajo el dominio de esa espinosa plaga vegetal.
De lo que se trata entonces es de
cargar más la mano en las áreas del marabú y preservar otras
especies muy necesarias para la ecología, el entorno, la industria
y la vida en general.
En el sector forestal tunero
parece haber conciencia acerca de ello. Lo valida cierto ascenso en
la superficie reforestada (13,24% hoy ). Programas con un enfoque
mucho más selectivo o cualitativo buscan, incluso, el fomento de
especies como caoba, dagame, teca, júcaro y la palma real.
En ninguna de esas variedades se
asentaron los más de 130 000 sacos de carbón que Las Tunas produjo
en el 2003, cifra que, por cierto, supera varias veces el volumen de
pasados años.
Ello ha permitido responder mejor
a las necesidades internas e incluso, realizar los primeros envíos
a Europa. Atraídos por el carbón vegetal, recientemente algunos
empresarios rubricaron acuerdos en La Habana que establecen la
exportación de determinadas cantidades. No solo el Viejo
Continente, también el área del Caribe muestra interés por las
ventajas de ese producto.
Con cierta tradición y dominio
de la actividad, los carboneros de Las Tunas no ocultan su
satisfacción. Hoy suman unos 120 los que aquí se dedican a ese
duro oficio.
Aunque el salario aumenta, no
deben ser el dinero, el afán de producir o el empeño por fomentar
exportaciones los principales móviles que giren en torno al carbón
vegetal.
Naturaleza, medio ambiente,
entorno, ecología, vida y futuro son términos sumamente serios
para la humanidad. Cuba ha demostrado, y de muestra constantemente,
no solo la intención sino también formas concretas de
preservación. Toca entonces a los forestales garantizar que nunca
dejen de retoñar los árboles en el mismo lugar donde en noches de
vigilia el recio carbonero hace su trabajo. |